







El diputado de Junts Jordi Fàbrega ha defendido que es necesario acabar con el distrito universitario único, para “permitir formar y retener médicos en Cataluña” y ha subrayado que es necesario recuperar lo que teníamos en el 2000, ya que su desaparición ha condenado a los jóvenes estudiantes catalanes “a no ser médicos” y también ha condenado a nuestro sistema sanitario “a no tener médicos”. “Tenemos la oportunidad con la proposición de ley que ha registrado Junts per Catalunya en el Congreso, que también incluye el traspaso para la homologación de los médicos extracomunitarios. Este es el camino”, ha indicado, pero la diputada de los socialistas catalanes Sara Jaurrieta ha dejado claro que su partido no está de acuerdo en “eliminar el distrito universitario único” estatal y por eso han votado en contra. “Pensamos que disponer de los mejores profesionales siempre es una garantía de buena atención”, ha añadido.
La segunda ha salido adelante, pero con la abstención del PSC. Así, la cámara catalana ha pedido al Gobierno garantizar que todos los profesionales del sistema sanitario catalán acrediten un certificado B2 de catalán un año después de comenzar a trabajar y un C1 al cabo de dos años. El punto de la moción de Junts ha recibido el apoyo de Esquerra, CUP y Aliança Catalana, mientras que PP y Vox han votado en contra. Por su parte, PSC y Comuns se han abstenido de apoyar la medida. El texto, además de este requisito, también establece que el ejecutivo de Salvador Illa deberá garantizar el cumplimiento de “toda la legislación vigente que garantiza los derechos lingüísticos en Cataluña y de las obligaciones de los Planes Lingüísticos de los centros del SISCAT”. En este caso, Jaurrieta ha justificado la abstención porque “hay un Pacto Nacional por la Lengua y esta es la mejor herramienta para desplegar el catalán”.

Por otro lado, el Parlament ha reclamado al Gobierno que suprima la obligación de realizar jornadas de 24 horas para los médicos y facultativos catalanes y que establezca “de manera inmediata” una negociación sobre las reivindicaciones que han llevado a la convocatoria de huelga en sanidad. Otro punto de la misma iniciativa que también ha prosperado reclama ampliar las medidas del Plan de mejora de accesibilidad a la atención sanitaria, triplicando el presupuesto asignado, para disminuir las listas de espera. Al mismo tiempo, el pleno ha pedido a la Generalitat “garantizar la implementación de las medidas orientadas a reducir las listas de espera y reforzar la capacidad resolutiva del sistema hospitalario”. También ha prosperado un punto que pide al Gobierno que inste al Gobierno a retirar el Anteproyecto de ley de gestión pública e integridad del Sistema Nacional de Salud por suponer “un ataque al modelo de salud catalán”.
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El Parlament de Catalunya ha debatido este jueves una moción de Junts que, entre otras cosas, planteaba dar apoyo a la proposición de ley para el establecimiento de un distrito universitario propio en Cataluña, presentada por Junts al Congreso el pasado 24 de febrero de 2026, y exigir el B2 de catalán a los sanitarios un año después de comenzar a trabajar. La primera de las propuestas ha caído con el voto en contra del PSC, y la segunda se ha aprobado con la abstención de los socialistas.
El diputado de Junts Jordi Fàbrega ha defendido que es necesario acabar con el distrito universitario único, para “permitir formar y retener médicos en Cataluña” y ha subrayado que es necesario recuperar lo que teníamos en el 2000, ya que su desaparición ha condenado a los jóvenes estudiantes catalanes “a no ser médicos” y también ha condenado a nuestro sistema sanitario “a no tener médicos”. “Tenemos la oportunidad con la proposición de ley que ha registrado Junts per Catalunya en el Congreso, que también incluye el traspaso para la homologación de los médicos extracomunitarios. Este es el camino”, ha indicado, pero la diputada de los socialistas catalanes Sara Jaurrieta ha dejado claro que su partido no está de acuerdo en “eliminar el distrito universitario único” estatal y por eso han votado en contra. “Pensamos que disponer de los mejores profesionales siempre es una garantía de buena atención”, ha añadido.
La segunda ha salido adelante, pero con la abstención del PSC. Así, la cámara catalana ha pedido al Gobierno garantizar que todos los profesionales del sistema sanitario catalán acrediten un certificado B2 de catalán un año después de comenzar a trabajar y un C1 al cabo de dos años. El punto de la moción de Junts ha recibido el apoyo de Esquerra, CUP y Aliança Catalana, mientras que PP y Vox han votado en contra. Por su parte, PSC y Comuns se han abstenido de apoyar la medida. El texto, además de este requisito, también establece que el ejecutivo de Salvador Illa deberá garantizar el cumplimiento de “toda la legislación vigente que garantiza los derechos lingüísticos en Cataluña y de las obligaciones de los Planes Lingüísticos de los centros del SISCAT”. En este caso, Jaurrieta ha justificado la abstención porque “hay un Pacto Nacional por la Lengua y esta es la mejor herramienta para desplegar el catalán”.

Por otro lado, el Parlament ha reclamado al Gobierno que suprima la obligación de realizar jornadas de 24 horas para los médicos y facultativos catalanes y que establezca “de manera inmediata” una negociación sobre las reivindicaciones que han llevado a la convocatoria de huelga en sanidad. Otro punto de la misma iniciativa que también ha prosperado reclama ampliar las medidas del Plan de mejora de accesibilidad a la atención sanitaria, triplicando el presupuesto asignado, para disminuir las listas de espera. Al mismo tiempo, el pleno ha pedido a la Generalitat “garantizar la implementación de las medidas orientadas a reducir las listas de espera y reforzar la capacidad resolutiva del sistema hospitalario”. También ha prosperado un punto que pide al Gobierno que inste al Gobierno a retirar el Anteproyecto de ley de gestión pública e integridad del Sistema Nacional de Salud por suponer “un ataque al modelo de salud catalán”.
























