Junts per Catalunya insiste en que rechazará la financiación singular si no es un concierto económico. En una rueda de prensa este miércoles, los independentistas han alertado que solo aceptarán un acuerdo con el gobierno español si «pone fin al déficit fiscal y al empobrecimiento de la clase media». La formación del presidente de la Generalitat en el exilio, Carles Puigdemont, alerta a Esquerra Republicana de Catalunya que «no entenderían que se negociara menos que esto: un concierto económico catalán, como tienen los vascos, por el cual ERC invistió a Salvador Illa«. «Queremos que Cataluña y no Madrid mande sobre sus ingresos y gastos», ha señalado la portavoz en el Congreso de los Diputados, Míriam Nogueras.
En este sentido, Junts presiona al presidente de Esquerra Republicana, Oriol Junqueras, para que mantenga la posición que atribuyen a su formación. «ERC ha defendido y ha votado con nosotros el concierto económico como única opción a negociar con el gobierno español», han insistido los independentistas. Así, avisan a Junqueras que «todo lo que sea menos que un concierto sería un engaño y no contará con los votos de Junts». «El poder o lo tiene Cataluña o lo tiene España. Nosotros no queremos ser una gestoría, queremos ser un Estado», han sentenciado los juntistas.

Salida del régimen común
Para la presidenta del grupo de Junts en el Parlamento, Mònica Sales, ha alertado que los objetivos económicos del Principado no se podrán alcanzar si Cataluña no sale del régimen fiscal común. Sin esto, insiste Sales, «lo único que habrá es más café para todos». Y añade: «será una simple actualización del modelo actual, que perpetuará el déficit fiscal y el agravio económico que arrastra Cataluña desde hace décadas». Solo con un concierto, sostiene, «se comenzarán a garantizar recursos para los servicios públicos y para reforzar la competitividad del país». También han insistido en conocer las balanzas fiscales, sin las cuales un acuerdo de financiación sería un «fraude».
Fuera de la presión a ERC, Junts ha atacado al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, por haberse desentendido -a su parecer- de las negociaciones sobre la financiación. Según Sales, el jefe del ejecutivo catalán «ha renunciado a ejercer el liderazgo y la responsabilidad que le corresponde en una negociación clave para Cataluña». «Ha dimitido de facto de su función como presidente de la Generalitat», ha reprochado la presidenta del grupo parlamentario. En este sentido, los independentistas se han reivindicado como «la única alternativa que puede despertar a Cataluña de la anestesia del presidente Illa y levantar el país».
Reproches del Gobierno
Ante la posición de Junts, la Generalitat ha defendido el modelo de financiación que buscan pactar el PSOE y ERC. La consejera de Territorio y portavoz del ejecutivo, Sílvia Paneque, ha acusado a los independentistas de mantener «posiciones maximalistas»; y los insta a abandonarlas «en beneficio» del nuevo modelo de financiación. Paneque ha calificado de «atrevida» la acusación de fraude que ha hecho el partido de Puigdemont respecto a la propuesta a la que han hecho referencia socialistas y republicanos. En este sentido, ha insistido en que el proyecto que negociarán Junqueras y Sánchez es una «mejora sustancial» respecto al actual reparto de recursos en el estado, e insiste en que son «optimistas» respecto a la reforma, que está «más cerca que nunca».




