Marc Giró ha sido noticia esta semana por los comentarios contra el catalán que se han pronunciado en su programa en RAC1. La entidad Acció Cassandra considera un delito de odio la frase «el catalán morirá igual, pero será recordado como una lengua fascista» que pronunció su entrevistada, Brigitte Vasallo. El presentador la defendió al día siguiente y ahora tendrá que enfrentar una querella, pero no ha dicho ni mu de toda esta polémica en la entrevista que ha concedido a El Hormiguero este jueves.
Ver al catalán en este escenario ha sorprendido mucho, pero lo hacía forzado por promocionar el nuevo programa que presentará en La Sexta. Será un late night de su estilo que se estrenará después de Semana Santa, un programa irreverente como lo es su título Cara al Show -haciendo un juego de palabras con el himno franquista para seguir la «tradición española» de criticar el fascismo con humor-.

Marc Giró ha entrado al plató entre saltos, alegría y «mucha ilusión». ¿Lo primero que ha hecho? Aplaudir que «aún» no se ha encontrado «ningún fascista» en Atresmedia: «Cuando se supo que había fichado aquí, muchos me dijeron que estaba loco porque era una cadena llena de fascistas. Alguno habrá, supongo, pero no creo que todos lo sean… ¿no? Yo, de momento, no me he encontrado ninguno y tengo ganas de poder ver alguno», ha soltado. Y de ahí, a hacer una promoción increíble del sexo anal en directo: «¿Ahora estamos en horario protegido? Más que nada porque no sabía que Antena 3 era tan maricona. El Hormiguero tiene a los invitados en un túnel que parece una sauna gay, me ha encantado, entras aquí ya to follao«.
El día anterior, Pablo Motos había entrevistado a Los Morancos en una conversación en la que hubo críticas a Jorge Javier y chistes homófobos. El presentador lo denunció en directo y Marc Giró ha querido aplaudirlo, a la vez que ha aprovechado para recomendar «a todo el mundo» que pruebe el sexo anal: «Prueben hacerlo en casa. Pablo, ¿tú alguna vez lo has practicado? Es que no entiendo por qué no. Me extraña muchísimo esta renuncia que hacen los heterosexuales«. Y, desde entonces, cada tres frases soltaba un aplauso hacia este tipo de relaciones sexuales. El presentador no sabía dónde meterse, claro está.
Marc Giró defiende a Pedro Sánchez en una entrevista loca en El Hormiguero
Marc Giró ha revolucionado el plató de las hormigas, de eso no ha quedado ninguna duda. Ha acusado directamente a Trancas de haber hecho ghosting a una amiga suya y ha criticado abiertamente a Juan del Val por ser «demasiado crítico» con Pedro Sánchez: «Miren, yo he venido aquí a hablar de Pedro Sánchez. ¿Puedo hablar de él ya? Quiero decirles que, muchas veces, tienen la piel muy fina con él y menos con la ultraderecha. Tenía que decirlo. Y lo siento, pero la ultraderecha no tiene absolutamente nada de bueno. Pedro Sánchez, en cambio, es un buen político y creo que lo está haciendo bien. Juan, basta ya con Pedro Sánchez«.

El presentador ha presumido de tener argumentos para caer bien dependiendo del programa en el que está: «En algunos gusto por ser roja, en otros por ser marica y, en algunos, por ser catalán». Marc Giró iba hilando un tema tras otro sin que Pablo Motos tuviera tiempo de preguntarle nada, se lo ha comido y él mismo lo ha terminado reconociendo: «¡Pero cómo hablas!«.
Antes de terminar la entrevista, le propusieron al invitado que subiera a una rueda giratoria con el presentador y que dibujaran un retrato del otro mientras eso daba vueltas. Antes de subir, Marc Giró no dudó en darle un golpe en el trasero. Confesó que tiene un «trauma» porque los padres no quisieron comprarle nunca una Barbie «porque era americana» o que siempre va bien vestido porque le da «pánico» morir en cualquier momento «y quiero ir bien vestido cuando eso pase, no quiero que me expongan con una túnica».

La entrevista terminó con Marc Giró soltando un «muchas gracias y viva Pedro Sánchez» que dejó a todos riendo, pero es que la entrevista ha sido sumamente intensa. Todo un showman que, de seguro, aportará un montón de momentos para comentar con su nuevo programa en la televisión privada -que tampoco ha tardado en defender-.

