El movimiento político de Yolanda Díaz ha sumado un nuevo revés esta semana con las conclusiones políticas de Izquierda Unida (IU), que anima a los partidos más a la izquierda del Consejo de Ministros a marcar “perfil propio” frente al PSOE y pide “incorporar más gente” de cara a las próximas elecciones. Así lo señala el coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, en el borrador político que presentará a la Coordinadora Federal de este sábado, adelantado por la Cadena SER; Maíllo da por amortizado Sumar como instrumento para crear un frente amplio de izquierdas y pide crear una nueva marca “diferente a la de cualquier partido político”.
No es la primera vez que algunos miembros de la coalición critican que la candidatura coincida con el nombre del partido creado por Yolanda Díaz. El mismo Maíllo había solicitado, sin éxito, que se cambiara el nombre del grupo parlamentario. También se ha llegado a plantear la posibilidad de establecer unas primarias conjuntas entre todas las formaciones de la coalición de cara a próximos comicios. El nuevo documento político de IU admite que los partidos llevan tiempo explorando cuál es la mejor fórmula para concurrir a las próximas elecciones españolas “en las mejores condiciones”. En este sentido, IU ve “evidente” que Sumar no es ahora mismo “un instrumento capaz de aglutinar el conjunto de organizaciones y personas conjuradas para evitar un gobierno del PP y Vox».

El terremoto constante en que se ha convertido Sumar aumenta con los malos resultados que les otorgan todas las encuestas que se han publicado, comenzando por el CIS de este viernes, que solo les da un 7,2% de los votos, muy cerca de Podemos (3,5%) y por detrás de Vox (17,7%). IU atribuye estos resultados, en parte, a la tibieza de los partidos a la izquierda del PSOE en el gobierno de Pedro Sánchez. Maíllo acusa a los socialistas de actuar con un “alma neoliberal y atlantista” y a Sumar de no distanciarse en aspectos clave de la derecha.
Más firmeza con la vivienda y referéndum para salir de la OTAN
IU pide, en este caso, más contundencia en las políticas de vivienda. Critica la bonificación del IRPF que Sánchez propone para los propietarios que acaten las normas, una propuesta “unilateral” del PSOE “sin texto ni negociación” y exige que la izquierda salga a la “ofensiva” en cuestiones de vivienda. Tampoco gusta la connivencia que, a su parecer, los socialistas muestran con los EE.UU. y la alianza atlántica. En un momento marcado por las críticas cruzadas entre Trump y Sánchez por el aumento del gasto militar, IU llega a proponer una “consulta” a la ciudadanía –algo que se puede entender como un referéndum– sobre la presencia de España en la OTAN.
Finalmente, IU también pide intervenir en la reforma de la financiación, pilotada por la vicepresidenta María Jesús Montero, socialista y candidata en Andalucía, y con un consenso más que amplio entre los socios de gobierno de Sánchez. El texto de Maíllo admite que la financiación –pactada con ERC– aporta “solidaridad interterritorial más elevada respetando los elementos singulares de los territorios”, pero la ve tímida en la lucha contra el dumping fiscal que practica el gobierno popular de la Comunidad de Madrid.

