La crisis ferroviaria de esta semana tiene unos vencedores claros, los maquinistas de Renfe. El colectivo, que ya obligó a modificar el pacto para la empresa mixta que debe gestionar el traspaso para que Madrid tuviera poder de veto en las decisiones estructurales, ha vuelto a imponerse a la clase política. Con dos descarrilamientos mortales en tres días, el pánico en los gobiernos, tanto el catalán como el español, les ha permitido tener el control de la situación, hasta el punto de que han acabado decidiendo ellos cuándo y cómo se retomaba la normalidad –que incluye posibles retrasos y las incidencias habituales– en la red catalana de Rodalies, algo que se ha ejecutado entre anoche y este viernes por la mañana.

El Gobierno se reunió este jueves con Renfe, Adif y representantes de los maquinistas para desbloquear la situación después de que el servicio de Rodalies no se restableciera ayer por la mañana, tal como había anunciado el ejecutivo de Salvador Illa el miércoles por la noche. El país se quedaba sin trenes por segundo día consecutivo. Aunque Adif aseguraba que la red estaba revisada y era segura, los maquinistas se plantaron y se negaron a hacer ningún recorrido porque consideraban que no había suficientes garantías. El ejecutivo catalán alzó la voz en un primer momento, anunciando un expediente. Pero los maquinistas ganaron el pulso al Gobierno y, tras una reunión de seis horas, acordaron restablecer el servicio después de efectuar revisiones «extraordinarias» de manera simultánea de los 13 itinerarios de toda la red de Rodalies de Cataluña. En estas inspecciones, además de técnicos de Adif y Renfe y de manera inédita, también había representantes sindicales de los maquinistas supervisando el recorrido para poder reportar informes sobre la viabilidad de la circulación en cada una de las líneas. Y no se concretó ninguna fecha sobre la puesta en marcha del servicio. La consejera de Territorio, Sílvia Paneque, dejó claro que, dependiendo de cómo fueran las revisiones, se iría «informando de las reanudaciones en las diferentes líneas». Es decir, los sindicatos de maquinistas decidían dónde y cuándo se reanudaba el servicio.

Fuentes del sindicato mayoritario, el Semaf, trasladaron a El Món que el servicio podría reanudarse enseguida si las inspecciones eran satisfactorias en cuanto a la seguridad de las vías. De hecho, finalmente la R2 Norte se restableció este jueves por la noche mismo, y se anunció que este viernes el servicio se normalizaría en todas las líneas. «Si todo está en orden no habrá ningún inconveniente, pero todo depende de la inspección», subrayaban un par de horas antes fuentes sindicales, que hacían una lectura positiva del acuerdo al que habían llegado con Gobierno, Adif y Renfe. «Si hemos cerrado un acuerdo es porque estamos conformes con esto», señalaban, pero dejaban claro que se mantiene la huelga convocada para los días 9, 10 y 11 de febrero tras los accidentes mortales en Córdoba y en Gelida. «Son cuestiones diferentes», dijeron sobre la convocatoria que divide a los sindicatos porque no todos son partidarios del paro. Semaf considera que los accidentes mortales son «un punto de inflexión» para reclamar «todas las actuaciones necesarias» para garantizar la seguridad de la operativa ferroviaria.

El acuerdo alcanzado entre las partes se producía después de que este jueves a primera hora de la mañana no hubiera suficientes maquinistas para reanudar el servicio, tal como había anunciado el Gobierno la noche anterior. «Solo se han presentado al trabajo «6 maquinistas de una plantilla total de 140», detalló la consejera, a pesar de que el miércoles, hacia las 18 horas, Adif había emitido un certificado en el que acreditaba que toda la red ferroviaria de Cataluña era «operable». Una comunicación que también se envió a todos los trabajadores para que tuvieran conocimiento. Las partes también pactaron ayer un plan de actuación a medio-largo plazo, que debe servir para incorporar puntos de mejora en la red ferroviaria en el ámbito de la fiabilidad y la seguridad. Después de la reunión maratoniana que había permitido desbloquear la situación, los sindicatos de maquinistas aún iniciaron una segunda reunión para «redondear» el primer acuerdo con mejoras en el ámbito de seguridad. El responsable de UGT en Renfe Cataluña, Francisco Cárdenas, explicaba a este diario que la intención de todos era que la circulación se reanudara este viernes por la mañana. «No podemos tener el servicio paralizado», admitió. Y añadía que la segunda reunión había servido para «ampliar lo que ya se ha acordado en cuanto a la seguridad». Así, el Gobierno y Renfe aceptaron la propuesta de los sindicatos de trabajadores –sin Semaf– para establecer un protocolo de actuación con condiciones meteorológicas adversas. Cárdenas y el coordinador del sector ferroviario de CCOO en Cataluña, Pau Mercè, detallaron a este diario que el protocolo consiste en hacer revisiones del estado de la red tras un temporal como las que se hicieron este miércoles y este jueves para comprobar que la red está en condiciones de reanudar el servicio.

Varios pasajeros atrapados en la Estación de Sants de Barcelona por la crisis de Rodalies / ACN

Las plataformas de usuarios entienden a los maquinistas, pero con discrepancias

Las plataformas de usuarios entienden y comparten el malestar de los maquinistas por la precarización de las infraestructuras ferroviarias en Cataluña, una situación que ellos también denuncian. Pero a pesar de entender la huelga convocada para el 9, 10 y 11 de febrero dejan entrever discrepancias con la huelga encubierta de este jueves. Carles García, vicepresidente de la asociación Promoción del Transporte Público (PTP), ha explicado a El Món que comparten con los maquinistas la necesidad de que Adif haga un «mantenimiento estricto y correcto de la red ferroviaria» porque, según ha señalado, «si no se puede garantizar la seguridad de los trenes, que es la principal calidad del servicio ferroviario, es difícil poder operar y poder viajar en tren en estas condiciones tan complicadas».

Anna Gómez, portavoz de la Plataforma Dignitat a les Vies, deja claro a este diario que la seguridad «debe estar por encima de todo», pero admite que «estamos enfadados» porque los usuarios «estamos en medio». «Estamos a favor de los maquinistas porque nos están pasando fotos de cómo están las vías y nos da mucho miedo, pero la solución no es decir que se restablece el servicio y que no se presente nadie». García ha añadido que la situación que se vivió este jueves «es compleja» y entiende que los maquinistas se hayan plantado y que los trenes no se muevan hasta que «no haya plena garantía de la seguridad». «Las huelgas convocadas, claras y responsables, se entienden y se defienden, pero las huelgas encubiertas no son una herramienta de lucha, son una agresión a la gente, a los usuarios», expone Gómez.

Con todo, el representante de PTP ha dado un toque de atención a Renfe, Adif y la Generalitat porque no se pueden dejar 400.000 personas dos días seguidos «sin servicio ferroviario y sin posibilidad de llegar con normalidad a sus lugares de trabajo, a sus citas médicas y a cubrir sus necesidades», y reclama a Adif, Renfe y la Generalitat «velar por tener la red perfectamente con garantías tan pronto como se pueda» y diseñar unos «protocolos de transporte alternativo». En este sentido, ha dejado claro que «es imposible» poner 400.000 usuarios en autobuses y también ha opinado que no es necesario tener la red «completamente parada» porque se puede apostar por circulaciones parciales o limitaciones de velocidad para permitir que «la gente se pueda mover». Sobre esto, Dignitat a les Vies duda que el Gobierno no supiera que hoy no habría servicio: «¿No se pueden gestionar unos servicios mínimos? ¿No se puede coordinar transporte alternativo, aunque sea por carretera, con el apoyo de los ayuntamientos y los autobuses urbanos?», se pregunta Gómez, y deja claro que «la falta de previsión y de responsabilidad institucional también es una forma de violencia contra la ciudadanía». «La situación es absolutamente insostenible», ha sentenciado el portavoz de PTP, que se ha mostrado preocupado porque desconocemos cómo se reanudará el servicio, sobre todo porque, si es este viernes, es un día de «máxima movilidad» con el retorno de estudiantes a casa en todo el territorio.

El conseller de Presidència, Albert Dalmau, i la consellera de Territori, Sílvia Paneque, en roda de premsa / ACN
El conseller de Presidencia, Albert Dalmau, y la consellera de Territorio, Sílvia Paneque, en rueda de prensa / ACN

Críticas a mansalva a la gestión del caos en Rodalies por parte del Gobierno

Las críticas a la gestión que ha hecho el Gobierno del caos de Rodalies son múltiples y llegan desde los grupos de la oposición, incluso de los socios prioritarios. También por parte de las plataformas de usuarios, que, según fuentes consultadas, no descartan la posibilidad de plantarse ante una situación insostenible después de exigir una reunión con el conseller de la Presidencia, Albert Dalmau, y la consellera de Territorio, Sílvia Paneque, para este viernes a las 16 horas, para abordar la situación de la red. El presidente de Esquerra Republicana, Oriol Junqueras, ha manifestado que el Gobierno que da «lecciones de gestión» ha quedado «retratado» por haber anunciado un restablecimiento del servicio que no se ha producido. Y la líder de los Comunes en la cámara catalana, Jéssica Albiach, ha calificado de «error» el anuncio.

El presidente de Junts per Catalunya, Carles Puigdemont, ha denunciado que el país continúa «colapsado» por Rodalies y ha dejado claro que Cataluña «no va bien en manos de esta gente». Lo ha dicho después de que Salvador Vergés, portavoz del principal partido de la oposición, haya acusado al ejecutivo de Salvador Illa de «engañar» con el anuncio de la reanudación del servicio de Rodalies. La CUP ha señalado la «culpabilidad» del Gobierno por no prever que este jueves continuaría la suspensión del servicio: «Cataluña vive una situación de caos y desinformación generalizada», ha denunciado el portavoz del grupo anticapitalista Dani Cornellà, que ha exigido al Gobierno la apertura de un expediente a Adif porque es «el responsable principal del desorden» en Rodalies.

El gobierno de Illa, «atemorizado», según los usuarios

Por otro lado, la portavoz de Dignitat a les Vies cree que el Gobierno «no mueve ficha porque está atemorizado», y ha reclamado al ejecutivo que sea «valiente», se ponga del lado de la ciudadanía, «cante las cuarenta» a Renfe y Adif y busque encontrar soluciones a la situación: «¿Crees que hay alguien trabajando en un plan pensando por si este viernes no hay trenes?», se pregunta. «No nos hemos sentido informados», ha dejado claro, y ha lamentado que el ejecutivo no haya hecho uso de las plataformas de usuarios para difundir la información necesaria. Y además, ha reclamado que en situaciones así también se puede enviar una alerta a los móviles de la ciudadanía para informar que el servicio no está en funcionamiento. Por su parte, el vicepresidente de PTP critica que ha faltado comunicación, «sobre todo el primer día» para los usuarios que llegaron a las estaciones y se encontraron «atrapados y que desconocían qué transporte alternativo había, qué debían hacer, dónde debían dirigirse». Asimismo, cree que los próximos días «se deberá esclarecer» qué ha fallado para que el servicio no se haya podido reanudar tal como anunció el Gobierno el miércoles por la noche.

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