Los descarrilamientos de un tren de la R4 en Gelida (Alt Penedès), con una víctima mortal, y de un tren de la RG1 entre Blanes y Maçanet han evidenciado que la desinversión crónica por parte del Estado español en la infraestructura y en el mantenimiento de la red ferroviaria de Rodalies de Cataluña tiene consecuencias. De hecho, el mismo ministro de Transportes, Óscar Puente, lo ha admitido en una larga comparecencia este miércoles por la tarde, en la que reconoció que “la infrafinanciación” que sufre desde hace décadas el servicio de trenes de Cataluña “agrava su vulnerabilidad”. Horas antes, sin embargo, el mismo Puente intentaba desviar la atención hacia el mal tiempo, por el temporal Harry, para descargar a Adif y Renfe de responsabilidad o, al menos, limitarla. Esto, a pesar de que el servicio de Rodalies y media distancia continuaba suspendido en todo el país hasta que Adif terminara la «revisión exhaustiva» de la infraestructura en todas las líneas para garantizar la máxima seguridad posible de usuarios y trabajadores, algo que se produjo por la tarde y permitió anunciar que este jueves se reanudará progresivamente, ya que los maquinistas no están convencidos de que haya garantías y podrían negarse a circular por determinados tramos. El servicio se suspendió este martes por la noche, tras el siniestro de Gelida, que también ha obligado a cortar la AP-7 en sentido sur entre Martorell y Sant Sadurní d’Anoia durante un tiempo indeterminado, porque se ha detectado que «había algún riesgo de derrumbe».
Pero las miradas no están puestas solo en la falta de inversión del Estado, ya que los grupos de la oposición, de una manera u otra, han señalado a la consejera de Territorio, Sílvia Paneque. Los reproches han sido por el caos ocasionado a raíz de la suspensión del servicio y también por la falta de exigencia de responsabilidades por parte del Gobierno a Adif, que es el titular de la infraestructura. Además, se ha pedido que la consejera vaya al Parlamento para dar explicaciones –ella misma ha anunciado que comparecerá–, se ha recordado que la cámara ya reclamó su cese en el pleno monográfico celebrado el año pasado, y se ha instado al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, a destituirla ahora.
Críticas de los partidos al Estado por la falta de inversión crónica
Los grupos parlamentarios han coincidido también en criticar la desinversión del Estado. Desde Junts per Catalunya, han cifrado el déficit en infraestructuras en 55.000 millones de euros, y han añadido que «tres cuartas partes se deben al sistema ferroviario y tienen mucho que ver con estos incidentes que sufrimos» y que hace que los catalanes tengan un servicio de Rodalies «nefasto». Esquerra Republicana, en plena negociación del financiamiento singular con el PSOE, tampoco se ha mordido la lengua en este caso, y ha criticado la falta de inversión y el abandono «de años y años» del Estado con Rodalies. La portavoz, Ester Capella, ha señalado la «gran sensación de inseguridad y caos» que viven los usuarios y los trabajadores del servicio por la situación en la que se encuentra la red, y ha exigido inversiones y que el Plan Rodalies 2026-2023 continúe con el mismo ritmo que el quinquenio anterior porque el país “necesita unas infraestructuras dignas”.
Los Comuns también han señalado la falta de inversión de Adif. «No tiene sentido que estemos recuperando el ritmo de inversión si Adif no es capaz de hacer el mantenimiento de la red», ha dicho el portavoz, David Cid, que ha instado al ejecutivo de Illa a convertir los trenes en “la máxima y única prioridad” en infraestructuras y aparcar, por ejemplo, proyectos como la ampliación del aeropuerto del Prat hasta que no se solucione la situación, ya que la mayoría de los días el servicio «funciona como una tartana». Desde la CUP, se ha subrayado que estos dos accidentes no son puntuales y que ya se han producido «otras veces» en otras líneas, como por ejemplo la R1. Lejos de circunscribir el accidente al temporal que ha afectado a Cataluña estos días, el diputado Dani Cornellà ha sido muy explícito: “Tiene la causa en la falta estructural de mantenimiento de la red ferroviaria, una falta de mantenimiento endémica por parte de Adif». «Hay que poner sobre la mesa que la desinversión que ha sufrido la red en nuestro país es real y tiene consecuencias”, ha sentenciado.

La desinversión une a usuarios, maquinistas y agentes económicos
La falta de inversión no solo la han denunciado los grupos parlamentarios, también lo han hecho usuarios del servicio, maquinistas y agentes económicos. Diversas plataformas de usuarios de Rodalies han expuesto que el accidente mortal de Gelida evidencia la «vulnerabilidad de la infraestructura» y han reclamado que se «revise urgentemente» la red porque «nos estamos jugando la vida». Lo ha dicho Anna Gómez, portavoz de Dignitat a les Vies, en declaraciones a la ACN, donde ha dado apoyo a los maquinistas ante el anuncio de huelga hecho por Semaf para el 9, 10 y 11 de febrero. «Luchan para no morir trabajando y nosotros deberíamos luchar para no morir yendo a trabajar», ha sentenciado. Adif también ha recibido críticas por parte de la Asociación para la Promoción del Transporte Público (PTP), que ha subrayado la falta de mantenimiento. Adrià Ramírez, presidente de PTP, ha dicho en una atención a los medios que «en el ámbito político hay movimientos de traspaso de competencias, pero deben ir acompañados de un cambio en la manera en que se gestiona la operativa del día a día de la infraestructura».
La tensión con los maquinistas es que Renfe haya anunciado que se puede reanudar el servicio este jueves, pero que «no puede garantizar» que se pueda prestar con normalidad. El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) ha advertido que exigirá responsabilidades «penales» a los responsables de garantizar la seguridad en la infraestructura ferroviaria. Comisiones Obreras (CCOO) por su parte, también ha anunciado «jornadas de huelga u otras medidas de presión» porque consideran inaceptable que los maquinistas y el resto de trabajadores del servicio «vean comprometida su integridad física mientras desarrollan su trabajo». Y ha exigido «compromisos concretos, recursos adecuados y protocolos efectivos» y una «una investigación rigurosa de las circunstancias» que han provocado el accidente. Y, desde la UGT, Francisco Cárdenas ha asegurado que se deben reunir para decidir si se suman a la huelga de Semaf, pero ha adelantado que «los motivos son muy razonables» y que es muy probable que se unan. «Las reuniones que vamos teniendo con la administración no son satisfactorias, no nos dan garantías y hace mucho tiempo que advertimos del mal estado de la infraestructura», advertía este miércoles por la tarde en declaraciones al programa Bàsics, de Betevé.
Finalmente, el presidente de Pimec, Antoni Cañete, ha reclamado más inversión para evitar el deterioro de la red de Rodalies, porque considera que hay falta de inversión continuada en el tiempo en las infraestructuras de movilidad y que hay incumplimiento presupuestario. «Lo que ha pasado –en referencia al accidente– pone de relieve que, aunque se hagan presupuestos y se hable de inversiones en infraestructuras y vengan diferentes responsables gubernamentales a hablar de lluvia de millones, si llega el momento y no se hace realmente, todo esto genera una situación de deterioro«, ha expuesto.

Avalancha de peticiones de comparecencias de los máximos responsables políticos, de Renfe y de Adif
Durante la jornada de este miércoles los grupos parlamentarios han reclamado la comparecencia de la consejera de Territorio, Sílvia Paneque, para que dé explicaciones sobre el caos informativo y de gestión de la suspensión de todo el servicio de Rodalies. Pero también para aclarar por qué no se ha activado ningún tipo de transporte alternativo para todas aquellas personas que usan el tren para desplazarse desde su domicilio al lugar de trabajo. Asimismo, han criticado que la consejera en ningún momento haya levantado la voz contra Adif, que es la empresa titular de la infraestructura. “No hemos oído ninguna exigencia de responsabilidad a Adif, ninguna”, ha lamentado el diputado de la CUP.
El diputado de Junts, Salvador Vergés, ha ido más allá y ha recordado que el Parlamento votó en marzo del año pasado a favor del cese de Paneque e instó a Illa a cumplir el mandato de la cámara catalana. La propuesta salió adelante con los votos de Junts –que la había presentado–, el PP, Vox, la CUP y Aliança Catalana, y pudo prosperar por la abstención de ERC. El resto de grupos que apoyaron la propuesta no descartan insistir en esta petición dependiendo de cómo avance la investigación. De hecho, la consejera Paneque y la consejera de Interior, Núria Parlon, que también ha sido solicitada por los grupos parlamentarios, ya han dicho que comparecerán a petición propia para dar explicaciones. Vox, por su parte, ha pedido la comparecencia del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, o del consejero de la Presidencia, Albert Dalmau, que asume las funciones del presidente mientras el jefe del ejecutivo continúa de baja.
Estas, sin embargo, no son las únicas peticiones de comparecencia registradas o anunciadas a raíz de la crisis originada por el accidente de Gelida. Junts también ha registrado una petición para que Óscar Puente comparezca ante el Congreso de los Diputados y el Senado por la “crisis de Rodalies y el colapso de las infraestructuras en Cataluña”. La CUP, por su parte, registrará una petición de comparecencia del presidente de Adif, Luis Pedro Marco, así como del representante de Adif en Cataluña, Àngel Contreras. Vox también ha pedido la comparecencia del presidente de Adif, del presidente de Renfe, Álvaro Fernández, y del director de Rodalies, Òscar Playà.

