La empresa catalana Jovi, la marca de productos de educación artística infantil fundada en Cataluña en 1939, ha comenzado el 2026 incluyendo el catalán en su web. Lo ha comunicado el Departamento de Política Lingüística en un tuit en su cuenta oficial de la red social X. «Encontraréis el catálogo y videotutoriales con muchas ideas», apunta en un breve comentario. En efecto, además de poder consultar todo el catálogo de productos de la empresa, la web dedica un espacio para tutoriales para hacer figuras con plastilina o pasta para modelar, dibujos para imprimir, aprender y pintar y diversas actividades didácticas para los más pequeños de la familia.
Aunque ha incluido el catalán en su web, la empresa catalana, presente en más de 80 países, tiene todos los contenidos en sus redes sociales -Instagram, Facebook, Youtube, LinkedIn y X (sin actualizar desde 2021)– solo en castellano. De hecho, el apartado de la web de Jovideas -con el nombre intacto en castellano- ofrece videotutoriales para hacer figuras de plastilina con títulos en catalán, pero cuando se accede al canal de YouTube los títulos y algunos vídeos, ya que la mayoría son mudos, están en castellano.
Jovi, la marca de productos de educación artística infantil, ha incluido el catalán en la web. Encontraréis el catálogo y videotutoriales con muchas ideas.https://t.co/9UCgdx1xuN pic.twitter.com/KysJn1DB2y
— Política Lingüística (@llenguacatalana) January 10, 2026
Un ejemplo de esto es el vídeo que se hizo en 2014 coincidiendo con el 75º aniversario de la fundación de la compañía, donde Alejandro Tejedo, el actual consejero delegado de Jovi, interviene en castellano para dar paso a una breve historia de la compañía relatada también en lengua castellana. El vídeo que se hizo con motivo del 85º aniversario, cuando se celebró un acto popular en Rubí, es otro ejemplo del uso del castellano en los vídeos del canal de YouTube.

La historia de la empresa fundada en el Guinardó en plena posguerra
La empresa fue fundada por José Salvador, un profesional de la química, y Vicente Tejedo, un comercial, en 1939, en plena posguerra. Los dos jóvenes eran amigos del barrio barcelonés del Guinardó y trazaron en un desván familiar los primeros pasos de lo que hoy es una marca conocida por niños y adultos de todo el mundo y crean dos productos: un lápiz perfilador y una mina hexagonal para uso escolar. De hecho, el nombre de la compañía surge de la contracción de sus nombres (JOsé y VIcente).
El desván familiar fue la sede de la compañía hasta 1942, cuando pasan a disponer de una sede con taller, laboratorio y oficinas. La nueva sede sirve para abandonar la fabricación manual e inventar su primera máquina propia para acelerar el proceso de producción y allí desarrollan su actividad, se profesionaliza y amplía la fábrica para poder crecer en producción hasta que un incendio la reduce a cenizas. Entonces, la firma, que ya exportaba a países como México, Panamá, Venezuela y Portugal, decide construir la actual planta en el polígono Can Jardí de Rubí, de 6.000 metros cuadrados, con la última tecnología y los mejores equipos de investigación de la época.
A mediados de los años 80 mueren los dos fundadores de la compañía: Vicente Tejedo fallece en 1983 y José Salvador lo hace tres años más tarde. De esta manera, Jovi pasa a manos de los hijos que apuestan por desarrollar nuevas gamas de producto y en 1991 inaugura la nueva sede comercial, administrativa y logística en el Prat de Llobregat, con una superficie de 5.500 metros cuadrados. Una empresa que cuenta ya con la participación de la tercera generación de la saga familiar de los fundadores.

