La crisis abierta en Rodalies por el trágico accidente de Gelida amenaza con convertirse en una auténtica pesadilla para el Gobierno de Salvador Illa. El puls de los maquinistas con Renfe y Adif por la seguridad de la red ferroviaria ha dejado Rodalies sin servicio por segundo día consecutivo y al Gobierno con el paso cambiado. El consejero de Presidencia, Albert Dalmau, y la consejera de Territorio, Sílvia Paneque, aseguraron el miércoles por la noche que el servicio se recuperaría “progresivamente”, pero los maquinistas acusan a la Generalitat de tener prisa por reabrir y de haber ignorado sus advertencias. Una decisión precipitada que ahora deja al Gobierno en una posición complicada.
A media mañana la Generalitat ha organizado una reunión de urgencia con Renfe, Adif y los sindicatos ferroviarios para intentar desbloquear la situación. Fuentes del Gobierno consideran “intolerable” la parada y señalan directamente a Renfe, a quien acusan de haber perdido el control de los maquinistas. A primera hora, el Comisionado para el Traspaso Integral de Rodalies, Pere Macias, ha adelantado que abrirán un expediente a la operadora por la reanudación fallida del servicio. De hecho, los maquinistas han ido a trabajar, pero no han subido a los trenes a la espera de que se resuelva el conflicto. Resultado: 400.000 personas sin trenes y la credibilidad del Gobierno muy tocada.

Críticas a derecha e izquierda
El presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha cargado con dureza contra el Gobierno y le ha reprochado el error de anunciar la restauración de Rodalies sin tener asegurado el apoyo de los maquinistas. «El gobierno de aquellos que dan lecciones de gestión queda ahora retratado. Avanzar hacia la gobernanza de Rodalies es imprescindible. Por eso luchamos cada día para que eso sea posible», ha dicho Junqueras en un mensaje en redes sociales. El líder de Junts, Carles Puigdemont, ha dado un paso más y ha denunciado el “bloqueo” del país. «Cataluña no va bien en manos de esta gente. Ahora son los trenes, pero podríamos hablar de la salud, la educación, el transporte en general o la vivienda», ha lamentado.
El diputado de Junts Salvador Vergés ha acusado a la Generalitat de «engañar» con la reanudación progresiva del servicio y también ha criticado la desinformación de los viajeros, que a primera hora de la mañana han ido a las estaciones pensando que habría al menos algún tren y se han encontrado andenes vacíos, accesos cerrados y ninguna previsión horaria. “Hay un caos absoluto, una desinformación absoluta, y esto afecta los bolsillos de los catalanes y su bienestar, porque no pueden ir al médico, no saben si llegarán al trabajo”, ha remarcado Vergés. «Es una crisis que estaba anunciada».

La presidenta del grupo parlamentario de Catalunya en Comú, Jéssica Albiach, ha calificado de “grave error” que la Generalitat anunciara la reanudación del servicio si “no estaba garantizado”. Los Comunes han exigido a los gobiernos español y catalán más inversión en la red ferroviaria catalana. “Una vez más se demuestra que Rodalies y Regionales es clave para el funcionamiento del país». El portavoz del PPC en el Parlamento, Juan Fernández, ha hecho una crítica similar y ha reclamado al Gobierno «explicaciones inmediatas, transparencia y no engañar a la ciudadanía» con falsas promesas. «Cataluña no puede continuar fuera de servicio ni un día más”.
Los maquinistas, en pie de guerra
El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) ha evitado “anticipar plazos” sobre cuándo se podrá reanudar el servicio de Rodalies y ha asegurado que el día que se produjeron los descarrilamientos de Gelida y Blanes se «rompió” la confianza entre los maquinistas y Renfe y Adif. En varias atenciones con los medios, el director general de Semaf, Diego Martín, ha explicado que los trabajadores reclaman un informe técnico con las “deficiencias” de la red, de acuerdo con una «auditoría» de la infraestructura, y que los mismos conductores puedan comprobar su estado para evaluar el grado de peligrosidad. Martín ha denunciado que estas garantías no se aportaron durante las reuniones del miércoles y que durante las comprobaciones de la red Adif detectó “nuevas deficiencias”.
El director general de Semaf ha reconocido que recibieron con “mucha sorpresa” el anuncio de la Generalitat sobre la reanudación del servicio porque la revisión de la red ferroviaria “no se hizo de la manera correcta” y que tampoco tienen el informe correspondiente.


