Arnau París sustituirá a Marc Ribas al frente de Joc de cartes en la próxima temporada, la de otoño, que volverá a la parrilla el próximo noviembre. En la presentación de la nueva parrilla, desde El Món hem podido charlar con el flamante sustituto para conocer, de primera mano, cómo han sido las semanas de grabación. ¿Impresiona aterrizar en un programa tan consolidado y con una cara visible tan querida? ¿El concurso de TV3 cambiará mucho, ahora que lo tendrá a él al timón? De momento, nos ha confirmado que los primeros cinco capítulos todavía estarán presentados por Marc Ribas y, después, llegarán ocho más con él. Y, ante esto, la pregunta sobre cómo se hará el relevo era obligada: «Ya tenemos toda la temporada grabada, el mes de julio fue muy intenso…», nos asegura frente a nuestro micrófono.
«Muy y muy contento«, así se muestra un vendedor de grifos que ha hecho un cambio de vida increíble desde que se presentara como aspirante de Masterchef. En la grabación de esta nueva versión de Joc de cartes se lo ha pasado «superbién» y «de maravilla«, ya que se trata de un formato muy diferente al Cuines que ha hecho hasta ahora: «Aquí tengo que estar y charlar con gente, que me encanta, y me gusta que sea un programa más gamberro. He disfrutado mucho y, además, también he comido muy bien en algunos de los restaurantes que se han presentado. Hasta el punto que he vuelto yo después». Ahora, no penséis que todo será maravilloso: «También he comido muy mal en otros sí, y he visto mucha suciedad… Buf, buf, buf y buf. Si tenían el restaurante así de sucio el día que teníamos que ir a grabar, ¿cómo lo tendrán el día que no vamos? Madre mía«, nos ha reconocido visiblemente escandalizado.

Pero volvamos al relevo. En el último programa que veamos a Marc Ribas presentando, parece que la cara de Arnau París irá apareciendo: «Marc tendrá un programa de despedida muy icónico, en el cual me irá enseñando cosas y yo iré diciendo la mía de vez en cuando». Ha hecho gracia que nos explique, en primicia, que desde dirección han querido que grabaran una escena juntos dentro de la icónica furgoneta que los lleva de restaurante en restaurante. Y, de ahí, a un minuto final «muy emotivo» donde el presentador estrella se despedirá de la audiencia y dará el relevo a Arnau: «Dirá eso típico que él se va, pero que el programa queda en muy buenas manos«, ha agradecido.
Arnau París no es de esos que aprovecha que conoce a su antecesor para pedirle consejo, todo lo contrario: «Preferí hacerme mío el programa y no ir con ningún prejuicio. Ya me lo encontraré cuando llegue y, cuando me lo encuentre, seré yo». El formato es el que es y continuará igual, por lo que nos dice, así que los telespectadores no verán un cambio muy brusco. Eso sí, cada presentador tiene su estilo y eso se evidenciará: «Yo tengo mi manera de hacer las cosas, de comunicar, de interpelar a los demás… Será aquí donde veréis la diferencia entre uno y otro, en la manera de conducir a los participantes durante el programa».

Marc Ribas nos dejó caer, también en declaraciones a El Món, que creía que esta nueva vida del concurso sería «más canyera» con Arnau París. Él, en cambio, no lo tiene tan claro: «No sé si será más canyero, pero sí que es cierto que soy un chico muy cercano que he permitido que todos se expresaran como querían. He intentado hacer sentir cómodos a todos los concursantes y hemos visto a algunos llorar, pero creo que eso está muy bien». Insiste en que este es un programa «imposible de guionizar«, aunque algunos concursantes hayan asegurado que les dijeron cómo debían actuar: «Son los mismos participantes los que van cambiando a lo largo del programa, cuando empiezan prudentes y después se van animando… hasta que acaban volando los cuchillos».
¿Y qué nos puede adelantar de la nueva temporada? ¿Volverá a haber tanta tensión y mala leche? Arnau París nos confiesa que sí ha vivido momentos «delicados» en las grabaciones, pero que todo forma parte del formato. Él ya era fan, por lo que nos dice, de un programa que le gusta «mucho» porque mezcla el entretenimiento y la restauración.

Él nunca se habría imaginado que acabaría presentándolo, claro, como tampoco que se dedicaría a la cocina en la televisión: «No me lo habría creído, si me lo hubieran dicho hace unos años, pero tampoco si me lo hubieran dicho el año pasado. Todo ha pasado muy rápido y de sorpresa, porque yo no estaría aquí si Marc no hubiese decidido retirarse del programa antes». Ahora lo que confía es que guste su papel y, sobre todo, que la audiencia los acompañe muchos más años: «En Italia, donde son los pioneros de este programa, ya van por la temporada número 16. Ojalá aquí hagamos 5, 6, 7, 8, 9 o 10 temporadas más. A mí me encantaría«.
Arnau París ha trabajado mucho y ha aprovechado todas las oportunidades que le han puesto sobre la mesa. De hecho, nos explica que cuando lo llamaron para presentarse al casting del Cuines no lo dudó ni un segundo: «En aquel momento, estaba viviendo en San Sebastián… pero al día siguiente mismo me presenté allí. Le dejé claro que cogería el coche en ese mismo instante y que, ocho horas después, me tendría en plató«. El presentador y chef compaginará las grabaciones del Joc de cartes con las del Cuines, un programa de recetas en el que este año incorporan a otra cocinera. ¿La sorpresa? Que se trata, ni más ni menos, de su esposa: la chef Rais Esteve.

Una nueva etapa profesional en la que tiene depositadas todas sus esperanzas.

