Marius Borg ocupa un titular tras otro desde que el juez lo condenó a cuatro años de prisión, cuando fue declarado culpable de 34 de los 39 delitos que lo acusaban. El hijo mayor de la reina Mette-Marit de Noruega ha resultado ser una manzana podrida dentro de la familia real, donde se ha criado desde muy pequeño cuando la madre fue presentada oficialmente como la pareja del entonces príncipe. Los noruegos quedaron muy impactados al saber que el niño que tuvo en su primer matrimonio sería juzgado por cuatro violaciones, maltrato, agresiones, amenazas, incumplimiento de órdenes de alejamiento o delitos relacionados con drogas. Sus abogados recurrieron contra la sentencia y, por eso, se celebrará un segundo juicio. Mientras tanto, el joven se encuentra en prisión preventiva bajo arresto domiciliario y con pulsera electrónica.
Hay que recordar que, a pesar de que lo han considerado culpable de dos violaciones, eran cuatro de las que lo acusaban. Una de las exparejas de Marius acaba de compartir su testimonio en un pódcast noruego llamado Råning med Tone, una entrevista escalofriante que dibuja a un aristócrata muy cruel. La chica sufre trastorno de estrés postraumático desde que rompió la relación con Marius Borg, a quien ha acusado de maltratarla física y psicológicamente. Cuatro años después de todo lo que vivió con él, aún no lo ha superado: «Tengo flashbacks, pesadillas, sudores nocturnos… Hay momentos en los que lo revivo todo y es una sensación muy extraña«.

La influencer parecía haber dejado atrás todo aquello cuando conoció a una nueva pareja que la ayudó mucho, pero ahora ha vuelto a salir todo a la luz cuando se ha visto sola tras la ruptura. ¿Cómo gestionó el final de la relación con el hijo de Mette-Marit? Dice que con un aislamiento voluntario: «Lo necesitaba… Me aislé durante demasiado tiempo, creo, y al final tuve que volver a salir porque necesitaba salir. Ese fue el momento más oscuro y más difícil de toda mi vida». «Cuando has pasado por lo que yo he pasado, eso te marca para siempre», añade totalmente destrozada. Ahora es «dependiente» de las dinámicas de pareja, dice, pero considera que estar sola este tiempo la ha ayudado a iniciar un proceso de curación.
La policía archivó, en un principio, la denuncia que interpuso contra él por falta de pruebas. Escuchar todo lo que decía en el juicio, sin embargo, la indignó tanto que decidió volver a poner el caso en manos de abogados y se ha solicitado la reapertura formal de las investigaciones por violencia continuada contra ella. Y es que, aún ahora, no es capaz de recuperar el control total de una vida rota por culpa de lo que sufrió en aquel momento: «Marius dinamitó mi estructura emocional y mi manera de concebir el afecto«.

Más testimonios de exparejas contra Marius Borg
Y Juliane no es la única expareja que ha compartido su historia en antena. También Nora Haukland, otra novia de Marius Borg, quiso testificar en juicio contra él. En su intervención, aseguró que ella también había vivido episodios de violencia física, psicológica y de destrozos materiales cuando mantuvieron una relación.
Que hayan condenado al hijo de la reina noruega a cuatro años de prisión ha marcado un escándalo sin precedentes en la monarquía nórdica. La sentencia aún no es firme y habrá que esperar para ver si se acepta su recurso y cómo se materializa esto. De momento, sin embargo, la popularidad de la familia real ha caído en picado y este no es un buen augurio para los primeros meses de reinado de su padrastro que acaba de ascender al trono a raíz de la muerte de su padre.

