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Jordi Cruz se ha creado una imagen de cocinero exigente y con mal carácter después de tantos años en Masterchef. Lo que pocos saben es que detrás de esta coraza se esconde un catalán que ha tenido una infancia más bien dura por culpa de una relación «complicada» con el padre. Ha hablado en varias ocasiones de la exigencia exagerada con la que tuvo que convivir, y ahora una psicóloga ha dado detalles de cómo le ha podido afectar todo esto. La revista Lecturas ha querido profundizar para intentar conocer qué dice la comunicación no verbal del chef y qué efecto puede tener en él una exposición pública tan importante a lo largo de tantos años.

Él mismo ha compartido que la relación con él estaba marcada por «una comunicación difícil» y por su necesidad de ser autosuficiente. Todo comenzó con una mala experiencia cuando le pidió dinero: «Mi padre, cuando le pedí dinero una vez, me respondió tan mal y me dio tanto asco que nunca más le volví a pedir». Esta incomodidad con depender económicamente de su padre lo llevó, incluso, a dejar los estudios: «Me molestaba pedirle dinero a mi padre y que me pagara el colegio, así que dejé los estudios y me puse a trabajar desde muy joven”.

A pesar de la difícil relación entre ellos, Jordi Cruz considera que de aquella experiencia aprendió a espabilarse y valerse por sí mismo: «Con mi padre aprendí que, si quería algo, tenía que valerme por mí mismo”. Cuando su padre murió, tampoco quiso su dinero: “No por nada, es que no me hacía falta”.

Con los años, sin embargo, descubrió una faceta más emocional de su padre. Encontró un maletín lleno de recortes de prensa sobre él y supo que hablaba con orgullo de su hijo delante de los amigos, hasta el punto de referirse a él como “mi hijo, el Michelin”. Esto le hizo preguntarse por qué lo trataba así, entonces: “¿Por qué nunca me lo dijo a mí? ¿Por qué nunca mi padre me dijo ‘oye, estoy orgulloso de ti’?”. Su conclusión fue que su padre “no sabía» o «no podía”. El cocinero no lo culpa, pero tiene claro que no quiere repetir determinados comportamientos de su padre: “No quiero parecerme a él”. Y lo resume así: “Entiendo sus circunstancias, pero no las quiero repetir. No quiero caer en lo que él cayó. Quiero evitarlo y ser una persona más feliz que infeliz”.

Jordi Cruz dona detalls sobre la seva feina com a xef | Europa Press
Jordi Cruz da detalles de la mala relación con el padre | Europa Press

¿Cómo influyó en Jordi Cruz la mala relación con el padre?

La relación con los padres, según explica la psicóloga con la que han hablado, puede dejar aprendizajes que continúan presentes durante la edad adulta. Martín Enjuto recuerda que el chef ha hablado públicamente de una relación complicada con su padre y de una infancia en la que tuvo que asumir responsabilidades a una edad muy temprana. Esto siempre tiene consecuencias: «Cuando un niño crece con mucha exigencia o siente que tiene que demostrar que es capaz, puede aprender muy pronto a asociar el esfuerzo con el reconocimiento o a entender la autosuficiencia como una manera de protección«. Una persona acostumbrada a salir adelante por sí misma, explica, puede tener más dificultades para pedir ayuda, aceptar sus límites o permitirse no poder con todo. Además, puede hacer que desarrolle una relación «muy intensa» con el trabajo.

Uno de los grandes retos psicológicos de los famosos consiste en aprender a convivir bajo la mirada de los demás, ya que la opinión externa que tienen de ellos «pueden acabar definiendo su identidad» y esto es peligroso: «Cuando una persona vive permanentemente bajo el escrutinio público puede existir el riesgo de que su autoestima esté demasiado relacionada con el reconocimiento, las críticas o la aceptación de los demás«. Jordi Cruz siempre se muestra como un miembro del jurado muy exigente, lo que no es negativo de por sí… hasta que acaba siéndolo: «Tenemos un problema si la exigencia pasa de ser una herramienta a convertirse en una necesidad constante». Muchas veces, detrás de esta exigencia hay una inseguridad: «Lo que mostramos con más fuerza puede cumplir una función protectora».

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