• Barcelona
  • Girona
  • Lleida
  • Tarragona
  • Tortosa
  • Mataró
  • Vic
  • Vilafranca del Penedès
  • Vilanova i la Geltrú
  • La Seu d'Urgell
  • Puigcerdà
  • Figueres
  • Gandesa
  • L'Hospitalet de Llobregat
  • Sant Carles de la Ràpita
  • Sant Cugat del Vallès
  • Terrassa
  • Sabadell
  • Granollers

Mirar las cosas por el agujero de un real –es decir, por el interés– es un riesgo. Y más, en una investigación penal de tanta trascendencia pública y mediática como es la muerte del fundador de Mango, Isak Andic, en una caída en el camino de las cuevas de Salnitre en Collbató, el 14 de diciembre de 2024. Lo ilustra el caso de la pareja de excursionistas que encontraron a Jonathan Andic, hijo de la víctima mortal, justo después de la tragedia. Dos elementos de la investigación que, siguiendo una lectura detallada de los atestados, así como las declaraciones de los excursionistas en el Tribunal de Instrucción número 5 de Martorell, el pasado 30 de junio, se ve cómo han pasado de ser prioritarios a ser absolutamente secundarios o incluso irrelevantes para los investigadores. Todo ello porque, en síntesis, refutan o ponen en duda la tesis incriminatoria de la instrucción.

En concreto, la información aportada por los excursionistas, así como otros indicios circunstanciales recopilados por la investigación, debilita la acusación contra el hijo del empresario, principal sospechoso del caso para la policía. En un primer momento, la posible versión de los excursionistas provocó el interés de los investigadores para sostener su teoría inculpatoria. Pero las declaraciones iban en dirección contraria al relato policial, como se constata con una lectura detenida del sumario y de fuentes próximas a la investigación del caso. Una situación que hizo cambiar de repente, la importancia concedida por los investigadores a su testimonio.

Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango, Isak Andic, es trasladado de los calabozos al juzgado de Martorell para conocer la decisión de la jueza /ACN

Los dos excursionistas que ayudaron al helicóptero a encontrar el lugar

Los dos excursionistas son los que se encontraron con Jonathan Andic justo después de la caída y le prestaron una primera atención. Incluso, les preguntó si eran policías, una petición que queda registrada en la llamada al Sistema de Emergencias Médicas (SEM) cuando Jonathan habla con Anna, la enfermera que le presta la atención telefónica. La enfermera les pidió, y así consta en la grabación, que permanecieran con él. Además, ambos, que hacen la ruta al menos una vez al año, dieron las indicaciones para orientar a los servicios de emergencia sobre dónde se encontraban y poder guiar al helicóptero al punto de la caída.

Los excursionistas impidieron que Jonathan bajara hasta el punto donde había caído su padre para poder saber cómo estaba. De hecho, como consta en los audios grabados al 112, lo había llamado en varias ocasiones sin obtener ningún tipo de respuesta. Según explicaron en su declaración, en el juzgado encontraron a Jonathan Andic  “bloqueado, afectado y en estado de shock” mientras hablaba con el 112. Una descripción que coincide con las grabaciones.

Al final, uno de los excursionistas detalló que tuvo que hablar con los servicios de emergencia para dar las indicaciones precisas de dónde se encontraba el punto de la caída. Asimismo, uno de ellos acompañó a Jonathan hasta las escaleras del aparcamiento, a un cuarto de hora del punto de la caída, donde lo recogieron los Bomberos y volvió hacia el punto de la caída donde lo esperaba su compañero. En la misma línea, informaron a la jueza que aunque no consideraban la ruta “peligrosa” sí que en el punto de la caída, al “perder la línea del camino, puedes resbalar y caer y no hay lugar donde agarrarse, como rocas o matorrales». Los dos excursionistas, además, vaciaron el contenido de su móvil en el juzgado el día de su declaración. Un detalle nada menor fue que uno de los dos fue citado en el juzgado por los Mossos el día antes de su declaración y el otro, solo unos días antes.

Una imagen de los homenajes que en diferentes tiendas exhibieron de Isak Andic/Mango
Una imagen de los homenajes que en diferentes tiendas exhibieron de Isak Andic/Mango

«De muy relevante» a «no prioritario»

En uno de los atestados con los que los Mossos d’Esquadra inician la investigación de la caída mortal, los policías afirman que «esta instrucción consideró en un primer momento muy relevante localizar a los dos excursionistas que interactuaron con Jonathan Andic». Por ello, enumeran diversas diligencias y gestiones para intentar localizarlos. Así, los investigadores llamaron a los titulares de los vehículos que accedieron ese día a Collbató en la franja horaria anterior y posterior a la caída. La instrucción muestra que ninguna de las personas localizadas manifestó ser los excursionistas que encontraron a Jonathan Andic.

Los Mossos también llamaron a la puerta de los responsables de las visitas guiadas a las Cuevas del Salnitre de Collbató. Un intento infructuoso porque no pudieron encontrar ningún dato. También contactaron con un escalador que se encontraba en una zona próxima al lugar del accidente, pero insistió a los policías que no había visto nada. El registro de llamadas del 112, además, solo proporcionaba a los Mossos el dato de que la única persona que había hablado con emergencias fue Jonathan Andic, cuando está registrada la voz de uno de los excursionistas informando sobre la zona del accidente y dando las indicaciones.

En todo caso, los Mossos ponen negro sobre blanco un montón de gestiones para localizar a los dos excursionistas, pero cambian la intencionalidad. «Esta instrucción», anotan, «ha hecho diversas gestiones para localizar a estos excursionistas, pero han sido negativas». Y añaden que, en cualquier caso y teniendo presente que «entre el momento del accidente y la llegada de los excursionistas han pasado prácticamente quince minutos, no consideran prioritario que pueda aportar nada a la investigación su declaración».

«No es relevante»

En el mismo atestado, los Mossos insisten en que la instrucción «no considera relevante la identificación de los dos excursionistas que encontraron a Jonathan Andic en el lugar de la caída». El razonamiento de los policías es que si el accidente se registró a las 12.28 horas del mediodía, la llamada al servicio de emergencia por parte del sospechoso se realizó a las 12.38 h y la conversación con la enfermera es cuando la llamada ya llevaba 7 minutos y 49 segundos desde que había comenzado, esto significa que el encuentro de Andic hijo con los excursionistas se produjo unos 20 minutos después de la caída. «Por lo tanto», concluyen los Mossos, «su declaración ya no es tan importante ni necesaria, porque son dos testigos indirectos que no pudieron presenciar ni aportar ningún dato sobre el accidente ocurrido».

En definitiva, los policías llegan a la conclusión de que los excursionistas no son importantes, a diferencia de lo que pensaban al inicio de la instrucción, porque no presencian los hechos ni pueden aportar ningún dato. Una irrelevancia que, fuentes conocedoras de la instrucción, ponen en duda porque «son los primeros en llegar» y pudieron constatar al momento el estado de shock y la afectación evidente que sufría el principal sospechoso. Una inquietud que explicaría una primera llamada a Estefania Knuth, la pareja del propietario de Mango o su reacción primaria a la caída.

En cambio, los Mossos no muestran ningún interés por su testimonio y por la descripción de cómo encontraron a Jonathan Andic. Un hecho que contrasta con el hecho de que la policía se esforzó, y así consta en el sumario, por saber sobre el estado anímico del sospechoso, preguntando a otros testigos que se encontraron con él una hora después del accidente. Lo demuestra el interrogatorio al que fue sometido el jefe de servicio de Jonathan Andic y persona de máxima confianza de la víctima, cuando una hora después del accidente se encontraron en el aparcamiento de la salida de la excursión donde se había establecido el centro de mando de la emergencia. De hecho, también explicó a los Mossos que lo había encontrado consternado y muy afectado.

Jonathan Andic, el pasado 19 de mayo cuando fue detenido/Marc Font
Jonathan Andic, el pasado 19 de mayo cuando fue detenido/Marc Font

La extraña llamada que nunca se comprobó

La ficha telefónica del investigado indica que a partir de las 12.28 horas del mediodía intercambia hasta 12 comunicaciones de voz. La primera es a las 12.33 h, con la viuda de su padre. A continuación, está la llamada al 112, de 4 minutos y 41 segundos. Seguidamente, entre las 12.36 horas y las 13.13 h, mantiene hasta 7 comunicaciones de voz, todas con diferentes servicios de emergencia. Según la última comunicación adscrita a lo que se conoce como CGI (Cell Global Identity o Identidad global de Célula) es decir, las antenas que dan cobertura a los aparatos móviles, aparece una llamada de 0 segundos a las 1.27 horas.

Era el teléfono de uno de los dos excursionistas. Según fuentes de la investigación, esta llamada nunca se comprobó a pesar de que los Mossos tenían constancia desde septiembre de 2025. Un descuido bastante llamativo porque si bien se comprobaron diez llamadas a emergencias no lo hicieron con una llamada de 0 segundos que abría la puerta a tener la identidad de uno de los excursionistas. A todo esto se añade la precisión de los policías al relatar en un atestado el minutaje de las llamadas después del accidente y, en cambio, la interacción con los excursionistas es más imprecisa y se constata un salto temporal de 15 minutos a 20 minutos después del accidente, justo cuando su papel en la investigación pasa de ser «muy relevante» o «prioritario» a «no relevante». La conclusión, según fuentes cercanas al caso, es que la policía intentó minimizar dos testigos que refutan la tesis incriminatoria inicial. Dos excursionistas que comprobaron el estado anímico en shock y de gran afectación de Jonathan Andic y que lo ayudaron a orientar a los servicios de emergencia y que pasan de ser importantes a anodinos para los investigadores.

Comparte

Icona de pantalla completa