La relación de Shakira y Gerard Piqué ha ido mejorando y empeorando a medida que ha pasado el tiempo desde que anunciaron su separación. Han tenido épocas de no hablarse, de necesitar un intermediario porque ni siquiera querían enviarse mensajes de WhatsApp, de hacerse la vida difícil en cuanto a la custodia de los niños y, también, de intentar poner de su parte para calmar un poco la situación. Y, después de tantos giros, ¿cómo están las cosas ahora mismo? Esta semana, todos hablan de la cantante colombiana porque ha aterrizado en Madrid dispuesta a revolucionarlo todo con doce conciertos y un recinto inmenso que le permite brillar como nunca. Los niños no estarán con ella todo el mes, sino que el exfutbolista estará al tanto para acompañarlos en el regreso a la escuela. ¿Cómo lo han gestionado? ¿Ha vuelto el buen rollo?
Desde Vanitatis se han puesto en contacto con fuentes cercanas a la pareja, que han cedido cuando se les ha preguntado sobre el tema. Después de una etapa realmente complicada, parece que ha vuelto la paz a la expareja. Los últimos años han sido muy intensos para Shakira, que ha vivido una auténtica revolución. Que ahora esté más estable y calmada ha ayudado a normalizar un poco la situación con Gerard Piqué: “Si ha podido llegar hasta aquí es porque ha superado todos los males que le ha infligido el pasado, sobre todo su expareja”. Las cosas han “cambiado”, dicen, y han pasado a “otro nivel”.

¿Cómo es la relación actual entre Shakira y Gerard Piqué?
Sí que continúan las dificultades existentes en una ruptura tan mediática como la suya, evidentemente, pero al menos han logrado dejar los malos rollos atrás y la comunicación entre ellos ha pasado a ser “fluida” y “directa”: “Shakira y Gerard Piqué se envían mensajes de WhatsApp y, cuando es necesario, hablan por teléfono sin problemas”. Mucho ha cambiado la situación, entonces, teniendo en cuenta todo lo que se ha llegado a publicar sobre la negativa de uno y otro a ponerse en contacto.
Shakira y Gerard Piqué no son amigos y tampoco mantienen una relación cercana, pero han logrado “entenderse” como padres después de años de “tensión”, “reproches” y conversaciones a través de terceras personas. Cansados de la dificultad añadida que esto suponía, han establecido una dinámica más sana que les permite resolver todo lo que tenga que ver con los hijos “sin convertir cada decisión en un conflicto” como ocurría antes. No les es fácil, pero ahora pueden presumir de haber conseguido llegar a ser una expareja “bien avenida”. El exdefensa del Barça mantiene un vínculo muy estrecho con los hijos, con Milan y Sasha, pero ha entendido que está bien darles un poco más de espacio.

La decisión de Shakira de organizar un macroevento como este en Madrid sorprendió, ya que había jurado y perjurado que no volvería al país donde tan mal lo pasó. Si lo ha hecho, sin embargo, es porque todo está “superado y perdonado”. Así lo asegura su entorno, que afirma que el país ha dejado de representar para ella aquella etapa tan dolorosa. Si lo ha elegido, de hecho, es porque considera que es la mejor manera de cerrar “definitivamente” un capítulo que le ha hecho sufrir mucho.
Más tranquila con Gerard Piqué y los padres, que se encuentran mejor de salud, tampoco quiere complicarse mucho con una nueva relación. Sí que dicen que ha tenido aventuras desde que lo dejó con el futbolista, pero nada más allá de historias breves porque su prioridad es otra.

