La USTEC ha decidido que dejará de dar declaraciones en castellano a los periodistas de medios audiovisuales que lo soliciten al final de las ruedas de prensa. Un gesto de carácter simbólico, pero que “normaliza” el catalán como lengua normativa y de expresión del sindicato más representado en las escuelas públicas del país. “Si nos hemos acostumbrado a leer subtítulos de todos los representantes extranjeros y si se subtitulan las declaraciones de los políticos –por ejemplo, las intervenciones en catalán en el Congreso– consideramos que también se debe poder hacer con los sindicatos”, argumenta en declaraciones a El Món el portavoz de la organización en Girona y miembro de la secretaría de lengua, Robert Pastor.
La iniciativa, que el sindicato ha ratificado en el último secretariado nacional, “no va en contra de ninguna lengua”, pero fortalece el catalán “en un momento en que todas las evidencias apuntan a un retroceso de su uso, que es especialmente pronunciado en las escuelas”, añade Pastor. El sindicato toma como ejemplo el modelo de la Escuela Bressola del norte de Cataluña, que se ha convertido en el último dique de contención de la lengua en un territorio dominado por el francés. “Aquí la escuela también se ha convertido en una especie de resistencia. En mi pueblo, en Salt, si vas al Ayuntamiento te atenderán en castellano; si vas a la sanidad, también. Entendemos la lengua como herramienta de cohesión y la escuela es clave para garantizar la igualdad entre todos los ciudadanos”, reflexiona Pastor.

La USTEC adopta el marco impulsado por la Intersindical, hasta ahora el único sindicato reacio a hacer comunicados en castellano. “La lengua debe ser una cuestión transversal, que defendamos toda la sociedad, y no un sindicato u otro. En esta línea, también estamos muy satisfechos con la creación de una comisión de lengua en el seno de la Asamblea Educativa Catalana (AEC) y que la misma AEC plantee la defensa del catalán como uno de los objetivos prioritarios del ciclo de movilizaciones”, comenta el portavoz educativo de la Intersindical, Marc Martorell. “Sería positivo que hubiera un efecto dominó y que también otros representantes sindicales, políticos, deportistas y gente del ámbito cultural se sumaran a esta tendencia”, añade.
El maestro y filólogo Eloi Planas, miembro también de la ejecutiva de Plataforma per la Llengua, resta importancia a la incidencia que la apuesta de estos dos sindicatos puede tener sobre el resto y pone el acento en la representatividad de USTEC. “En el último siglo y medio siempre se intenta, de manera amable, que el bilingüismo triunfe y esto provoca que la lengua menos dominante quede en segundo plano. Que haya espacios de exclusividad importante, como el mundo de la enseñanza, es un paso previo para revertir la tendencia”, desglosa Planas.
“Lo que hace la USTEC con esta decisión es pasar a ser un ejemplo de exclusividad para el catalán”, reitera. “Lo visibilizas y le das una fuerza que no tiene si te adaptas siempre y haces los comunicados también en castellano”, continúa.
El catalán entrará en la negociación con el Gobierno
La iniciativa de hacer todas las comunicaciones en catalán refuerza una apuesta que tiene un punto de inflexión con la creación, hace dos años, del secretariado por la lengua. “Uno de nuestros lemas es ‘inmersión es inclusión’. Apostamos fuerte por la escuela inclusiva y potenciar el catalán es una manera de que la gente recién llegada sea igual que nosotros”, opina en este sentido Pastor, que ve la falta de aulas de acogida como un ejemplo de que es necesario potenciar aún más el catalán como principal vía de entrada a la escuela. En este sentido, cuestiona el anuncio de la consejera Esther Niubó de ampliar en 500 las aulas de acogida. “Si perseguimos este objetivo, debe haber más. Nosotros decimos de crear una por escuela y con un máximo de 10 alumnos por aula”, sentencia el referente de USTEC.
La USTEC también ha fijado el blindaje del catalán como uno de los ejes de una futura negociación con el Gobierno. Una reclamación que no figuraba entre las demandas del curso pasado, más centradas en el incremento salarial y el refuerzo de más dotaciones de especialistas para hacer frente a la complejidad que hay ahora en las aulas. El sindicato argumenta que esta preocupación no aparecía en las encuestas que USTEC pasó a los centros el curso pasado, pero que las últimas ofensivas judiciales –la última, exigiendo a una escuela que la rotulación también sea en castellano– han hecho que los docentes “tomen conciencia” y lo sitúen ahora como una prioridad.

Según datos del departamento de Política Lingüística, en Cataluña, el porcentaje de personas con el catalán como lengua inicial ha pasado del 31,5% en 2018 al 29,% en 2023, mientras que el castellano como lengua inicial ha pasado del 52,7% al 49,2% en el mismo período. El castellano supera al catalán en casi 20 puntos. Por otro lado, se calcula que la cifra de catalanoparlantes en todo el mundo no supera los 15 millones, mientras que el castellano –según datos del Instituto Cervantes– es la lengua habitual de unos 600 millones, solo superada por el mandarín.

