Juan Carlos de Borbón ha tenido una amante tras otra, una lista muy larga en la que encontramos nombres y mujeres de todo tipo. Se ha hablado hasta el aburrimiento de estas aventuras extramatrimoniales, ya que la vida íntima del emérito ha sido muy intensa. Ahora, han salido a la luz detalles muy curiosos y sorprendentes sobre su historia con una de las amantes más escandalosas. Nos referimos a la condesa Olghina de Robilant, de quien se cautivó a finales de 1956. Él era muy joven por entonces, pero parece que ya tenía bastante experiencia en la cama… o, al menos, eso decía ella en sus memorias.
La periodista Pilar Eyre ha recuperado algunos de los fragmentos más curiosos, en los cuales Olghina recordaba una aventura con Juan Carlos que habría sido “muy pasional”. Cuando Juan Carlos solo tenía 18 años, conoció a la condesa en la fiesta de Año Nuevo: “De repente, una mujer curvilínea y voluptuosa se acercó a él moviendo las caderas. Era la escandalosa condesa Olghina de Robilant, de 23 años, famosa por sus excesos hasta el punto de que aparecería en la película La dolce vita de Fellini”.
Así comenzó la historia de Juan Carlos y la condesa Olghina
En aquella fiesta, los habrían visto bailar juntos un chotis mientras ella le susurraba palabras de amor al oído. Ella sabía que tenía pareja por entonces, la princesa María Gabriela de Saboya. Cuando le preguntó por qué coqueteaba con ella, entonces, parece que el emérito fue sincero: “Sí que tengo pareja, pero ella está en Suiza y tú me gustas mucho”.
Ante eso, la chica le siguió el juego y habrían estado toda la noche juntos mientras él “no dejaba de meterle mano”. Cuando ella se retocó el pintalabios, él habría pronunciado una frase que la condesa no olvidó nunca: «No te pintes la boca porque volveré a besarte”, le habría dicho antes de quitarle el pintalabios y usarlo para escribir un Te quiero en la servilleta. La pasión era muy fuerte y ella ha reconocido públicamente que hicieron el amor en el asiento trasero de su Volkswagen: “Me besó con sus labios calientes, secos y experimentados. Era muy sabio en el sexo aunque solo tenía 18 años. Se comportaba como un hombre y no como un niño”, escribió en sus memorias.

A ella le gustó, por lo que parece, ya que estuvieron viéndose durante cuatro años si hacemos caso a lo que explica: “Juanito tenía otras novias, pero siempre volvía con ella porque era un volcán inolvidable que enloquecía a los hombres”, recuerda Pilar Eyre. De hecho, llegó a acompañarlo a bodas familiares: “Juanito tuvo que pelearse a puñetazos con su padre que quería que rompieran”.
También se sabe cuál fue la última vez que mantuvieron relaciones, solo unos días antes de la boda con Sofía de Grecia. Se vieron en una pensión de Roma, cuando Juan Carlos le enseñó el anillo de compromiso que le había preparado. En ese momento, Olghina le dijo que había tenido una hija en el año en que no se habían visto: “El príncipe se volvió frío y le dijo un espero que no trates de endosármela”.

¿La condesa Olghina llegó a hacer chantaje a Juan Carlos de Borbón?
Llegaron a intercambiar 47 cartas amorosas, dicen, en las cuales él se comportaba como un cadete enamorado. ¿Una de las frases que escribió? “Esta noche, en la cama, he pensado que te estaba besando pero me he dado cuenta de que no eras tú sino una almohada sucia y maloliente”. Años después, en 1988, la condesa las habría utilizado para hacer chantaje al monarca. La historia no debía salir a la luz porque le pagaron ocho millones de pesetas a cambio de su silencio, sin esperar que acabarían publicándose en una revista italiana.
De él solo ha tenido buenas palabras, ya que ha reconocido que pocas cosas hay tan bonitas como los primeros amores. Sin embargo, también la hemos oído criticar a Sofía o Letizia abiertamente. Una mujer sin secretos que ha sido, ciertamente, una de las amantes de Juan Carlos que más revuelo ha causado.

