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“No podemos inventarnos qué resultados habrían obtenido los alumnos excluidos para sacar conclusiones, pero sí podemos eliminar una parte proporcional y realista de la muestra de 2022”. Bajo esta premisa, el doctor en matemáticas y profesor de la UOC Marc Guinjoan ha elaborado una estimación de los resultados catalanes de las pruebas PISA 2025 para compararlos con los anteriores, los de 2022. La conclusión es clara: los datos disponibles no permiten decir que Cataluña haya mejorado. La estimación “más realista”, apunta el experto, es que el nivel ha bajado drásticamente en matemáticas y comprensión lectora, mientras que en ciencias se ha mantenido estable o ligeramente a la baja. 

Los resultados oficiales de PISA, que se han publicado con la aclaración de que la muestra final no es representativa, apuntan a una mejora leve de cinco puntos en matemáticas (de 469 a 474), un salto importante de once puntos en lectura (de 462 a 473) y un tercero exponencial en ciencias (de 477 a 502). Resultados invalidados por los errores de la consejería, que no se dio cuenta de que estaban retirando de la prueba un 23,2% de los alumnos cuando el máximo que permite la OCDE es del 5%. Así lo ha admitido la misma consejera de Educación, Esther Niubó, ahora en el centro de todas las críticas por una gestión que ha dejado Cataluña fuera del ranking. 

La estimación posterior de Guinjoan permite hacer una lectura aproximada de los resultados: retocando la muestra de 2022 para equipararla a la de 2025, el nivel cae 25 puntos en matemáticas (de 499 a 475) y lectura (de 498 a 473). Para hacerse una idea, la OCDE cifra en 20 puntos un curso escolar de aprendizaje, es decir, que los últimos años, según este cálculo, los alumnos han perdido el nivel equivalente a un curso académico en estas dos competencias. El caso de ciencias no es tan preocupante, con una caída aproximada de 7 puntos, menor que la del resto del Estado (-13). 

¿Cómo se ha hecho el estudio?

La pregunta básica del estudio es inversa a la que se ha hecho todo el mundo: no busca saber cómo habrían sido los últimos resultados con una buena muestra –algo que no podemos saber– sino ver qué habría pasado tres años atrás si la muestra de alumnos hubiera sido la misma que la del curso pasado. En este sentido, la estimación del matemático se basa en las notas en bruto de cada alumno –que el ministerio publica sin revelar su autoría– pero tiene en cuenta dos premisas básicas que llaman a la prudencia. 

El Departamento de Educación no ha hecho pública la cifra de excluidos de 2022. En este sentido, el cálculo estima que los estudiantes que quedaron entonces fuera es del 5%, el máximo que permite la OCDE. “Es la opción prudente, en todo caso, si aquel año [2022] se hubieran excluido menos, la bajada estimada sería aún un poco mayor, de unos 28 o 29 puntos en matemáticas o lectura”, comenta Guinjoan. Sea como sea, en todas las hipótesis realistas la caída bordea o supera los 20 puntos, el umbral aproximado que marca la OCDE para saber si los alumnos han retrocedido un curso o más.

El segundo aspecto a tener en cuenta es que, para poder hacer comparaciones eficaces, se han retirado del cálculo los alumnos que quedaron entre las notas más bajas el año 2022. Es la hipótesis “más razonable”, destaca el experto, porque la gran mayoría fueron excluidos por discapacidad o por desconocimiento del idioma. Según ha detallado Educación, un total de 493 estudiantes fueron retirados de las pruebas por algún tipo de discapacidad cognitiva, conductual o emocional, mientras que 92 quedaron fuera por desconocimiento del idioma. “Si todos ellos no hubieran estado a la cola, lo que puede ser, la bajada real sería un poco menor”, matiza Guinjoan. Matices, en todo caso, que no cambian significativamente una caída de resultados que no admite discusión. 

La consellera d'Educació, Esther Niubó, en la compareixença al Parlament sobre l'error que deixa Catalunya al marge de les proves PISA / Parlament de Catalunya
La consellera d’Educació, Esther Niubó, en la compareixença al Parlament sobre l’error que deixa Catalunya al marge de les proves PISA / Parlament de Catalunya

Problemas graves con las matemáticas

Según la estimación, Cataluña tiene el mismo problema que el resto de países del entorno con la comprensión lectora y agranda la herida que tenía con las matemáticas. “Podemos hablar de caída clara incluso teniendo en cuenta el margen de error”, confirma el docente. Cambia significativamente el resultado de ciencias, con una diferencia tan pequeña que no puede ser concluyente. En este caso, y teniendo en cuenta los ángulos muertos del estudio, los resultados de la estimación se pueden interpretar tanto como una ligera bajada como una continuidad respecto hace tres años.

Los doctores en didáctica de las matemáticas Lluís Albarracín y Raül Fernández vinculan este mal resultado en matemáticas a la escasez de horas en el aula y a toda una serie de cambios pedagógicos que no basan el conocimiento matemático en el razonamiento. En un reportaje de El Món, ambos señalan la ausencia de docentes especialistas en la materia en las primeras etapas escolares; sobre todo en primaria, como un tercer elemento que puede explicar la caída. Por otro lado, la poca atracción por el mundo docente, castigado por la falta de recursos y la pérdida de poder adquisitivo, tampoco anima a los matemáticos a entrar en él, más aún teniendo ofertas económicamente mucho superiores en la empresa privada. 

El caso de la lectura es diferente y mucho más transversal entre los países que participan en PISA. La consejera Niubó ha abierto la puerta a reintroducir las lecturas obligatorias y también ha puesto el acento en el uso de la inteligencia artificial. Muchos analistas han atribuido la mala comprensión lectora al auge de esta herramienta, de las pantallas y también al abuso de las redes sociales. El consumo rápido de la mayoría de los contenidos y el inicio precoz del uso de móviles, televisión y tabletas también podrían condicionar a la baja los niveles de comprensión lectora.

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