Las más de tres horas de reunión de este miércoles contrastan con la hora y poco del encuentro anterior, el lunes pasado, entre los sindicatos y Educación. No hay acuerdo a la vista, pero sí un cambio de paradigma. Las organizaciones han rebajado el tono y harán una contrapropuesta, mientras que el Gobierno asume lo que no asumía semanas atrás: que ha reabierto la negociación. “Nos reuniremos los días que haga falta”, insistía el secretario de Mejora Educativa, Ignasi Giménez, este miércoles a la salida de la reunión. El nuevo calendario se aleja del mes de negociación que proponía el Gobierno –que no había gustado a los sindicatos– y tiene la segunda etapa este mismo jueves.
Educación se comprometió a “estudiar” una nueva contrapropuesta de los sindicatos sobre la retribución salarial, el primer punto que se tratará durante la reanudación de las negociaciones. Es la “prioridad” que ha marcado el sindicato mayoritario USTEC y lo que más aleja a las diferentes partes del acuerdo. El Gobierno propone adelantar un año el cobro íntegro de los 200 euros mensuales cerrados con UGT y CCOO, un aspecto que el resto de sindicatos aún ve insuficiente. El incremento del complemento de tutorías, la otra vía que ha planteado el departamento para sofocar las críticas de los docentes, tampoco ha generado entusiasmo. “Queremos un aumento salarial que sea lineal”, insistía la portavoz de USTEC, Iolanda Segura. Su contrapropuesta planteará un modelo alternativo en el que el incremento integre a toda la plantilla, independientemente de si son o no tutores o figuras derivadas de la tutoría.
La ausencia destacada de Profesores de Secundaria – Aspec, segundo sindicato con más representación, no ha cambiado el sentido de las conversaciones. La organización rechazó asistir al encuentro de ayer al considerar “inaceptable” la primera propuesta que les había hecho llegar el departamento. El Gobierno no se abre todavía a hablar ni de nuevas plazas para catedráticos –el sindicato pide que se reserven una parte para los docentes de secundaria– ni de cambios curriculares, aspectos clave para Aspec.

La carta de los presupuestos
El otro aspecto que cambia las conversaciones son los presupuestos. El Gobierno ha cerrado un acuerdo con Esquerra Republicana y los Comunes. Acuerdos que fijan la línea de tren orbital –en el caso de ERC– o la vivienda –en el de Comunes– como ejes vertebradores, pero no la educación. Los de Jéssica Albiach sí que habían dicho, eso sí, que se abrían a reubicar prioridades del acuerdo para fijar más dinero a Educación si eso desbloqueaba las negociaciones con los docentes. Una intención que queda por ver cómo se ha plasmado en el redactado final del pacto.
“Los presupuestos ya no son una excusa”, ha dicho la USTEC, que aún insiste en que las negociaciones avanzan “muy poco”. La negativa de la oposición a aprobar las cuentas de Salvador Illa era uno de los argumentos recurrentes del ejecutivo, que insistía en situar el acuerdo con la UGT y CCOO como un acuerdo “histórico” y “de país”, a pesar del rechazo de una parte importante de los docentes que continúa movilizada. La negociación, que toma aire tras la reunión del miércoles, tiene seis días –contando el fin de semana– para llegar a buen puerto. El próximo miércoles, 27 de mayo, vuelve a haber huelga general. Por ahora, y a la espera de cómo evoluciona el encuentro de este jueves, ninguno de los actores se atreve a decir si habrá o no un acuerdo antes.

