La nueva oferta del Departamento de Educación a los sindicatos es, implícitamente, una aceptación de que el conflicto con los docentes sigue abierto. El Gobierno no especifica en el documento hasta dónde está dispuesto a llegar, pero sí propone un incremento de los salarios a través de las tutorías, creando algunos complementos que ahora no existen. La propuesta, que se debatirá el miércoles en el marco de la mesa sectorial, integra un nuevo calendario negociador: cinco fechas entre el 22 de mayo y el 3 de junio para debatir por separado cada uno de los complementos. Los sindicatos deben estudiar ahora qué contraoferta hacen, si es que las bases son lo suficientemente sólidas para iniciar nuevas conversaciones. De entrada, la oferta no ha generado el entusiasmo esperado.
Educación propone tratar la mejora retributiva exigida a través de dos grandes figuras: la del tutor, que ya cobra un extra –que se mejoraría– y la del cotutor, una figura nueva de “apoyo a la tutoría” que se crearía desde cero. Según el documento, la intención es impulsar una figura de apoyo por cada tutor de secundaria. El tercer incremento que se propone agrupa el complemento que cobran las tutorías de los centros de máxima complejidad, un extra que busca “fomentar la estabilidad de los claustros” en estas escuelas.
Se propone acelerar el despliegue del acuerdo con la UGT y CCOO
El departamento también propone “acelerar” los incrementos pactados en el acuerdo firmado con la UGT y CCOO, que prevé un incremento del 30% del complemento específico de cara al 2029. Lo que propone ahora el departamento de Niubó es reducir de cuatro a tres los años en los que los docentes cobrarían íntegramente los 3.000 euros extras acordados. La oferta también aterriza algunas cuestiones vinculadas al refuerzo de la escuela inclusiva. En este sentido, y en cuanto al número de docentes en las aulas, Educación fija en 1.348 los efectivos para la inclusiva, 708 los refuerzos de plantillas y 349 de personal de administración y servicios.

Rechazo inicial de los sindicatos
La propuesta no ha generado entusiasmo en los sindicatos, que en todo caso afirman que asistirán a la reunión con el departamento. La USTEC, sindicato mayoritario, celebra lo que entiende como una «reapertura de la negociación», pero aún pide «una propuesta digna». «Acelerar los pagos ya previstos no es una recuperación real del poder adquisitivo. Y mejorar solo algunos complementos singulares no supone un aumento para todos. Es necesaria una mejora salarial global, el retorno de la deuda de los estadios y medidas que compensen la pérdida acumulada durante años de recortes e inflación», han señalado en un comunicado.
Profesores de Secundaria, el segundo colectivo con más representación sindical, también ha calificado de «inaceptable» esta oferta, que no contempla ninguna medida en relación con la recuperación de sexenios ni un aumento superior del complemento específico. La oferta tampoco habla de cátedras ni de currículos, dos aspectos clave para el sindicato.
La Intersindical, que participa en la mesa sectorial invitada por el resto de organizaciones, también se aleja de la propuesta. Aún a la espera de poder analizar con profundidad el documento, la organización ve «absolutamente ridícula» esta oferta, a pesar de que se cree una nueva figura ligada a la «cotutoría». «Lo valoraremos conjuntamente con el resto de sindicatos, pero teniendo en cuenta la movilización que está habiendo, y cómo está el sector, la propuesta es ridícula», insiste Marc Martorell. La CGT también ha ignorado los nuevos plazos en los que el Gobierno pretende desplegar el acuerdo existente y pide ir «más allá del baile de cifras» con una cláusula de garantía salarial que «frene la pérdida de poder adquisitivo».

