Roberto Leal ha dejado a los telespectadores con la boca abierta con todo lo que ha explicado en la última visita a El Hormiguero. El presentador de Pasapalabra ha acudido al programa de las hormigas para promocionar su libro, un thriller algo turbio sobre vigilancia y mentiras. La idea surgió de una experiencia personal muy perturbadora, cuando vio a través de la cámara de casa que había alguien en su cocina.

Estaba dormido cuando escuchó que sonaba la alarma, fue a ver y confirmó que había sido por el movimiento de las toallas que estaban extendidas. Sin embargo, poco después revisó la cámara y se asustó mucho porque vio claramente que había un hombre. Con el corazón fuera del pecho y muy asustado, despertó a su esposa: «¡Hay un hombre en la cocina!«. Afortunadamente, era la imagen congelada de cuando él bajó a ver qué pasaba. El susto fue fuerte, pero.

No le hace ninguna gracia que haya gente que sepa dónde vive, ya que resulta peligroso que tengan este dato y, aún más, de un personaje público y famoso como él. En su caso, dice que le preocupa incluso cuando va a recoger un paquete en Correos: «Hay mucha gente desconocida que sabe mucho sobre nosotros. Con la implementación de las nuevas tecnologías estamos muy expuestos y hemos normalizado conductas que no deberían normalizarse».

El presentador de Pasapalabra confessa que era grafiter - Antena 3
El presentador de Pasapalabra confiesa que era grafitero | Antena 3

Cuando vas a un servicio de paquetería, dices en voz alta cómo te llamas, tu teléfono, dónde vives… Y, en su caso, esto le ha llegado a poner nervioso: «Un día, una señora muy entrañable que estaba detrás de mí en la cola me dijo que mira, que ya sabía mi teléfono y dónde vivía«. Si esa persona, en lugar de ser una mujer tan encantadora, hubiera sido alguien con malas intenciones podría haberlo seguido fácilmente: «Y es tan fácil como pegarse a ti un poco en la cola. No puede ser normal que tengamos que dar datos privados como tu dirección en voz alta».

Las confesiones más personales que ha revelado Roberto Leal

Roberto Leal, en otro punto de la entrevista, ha sacado a la luz una información sobre su juventud que ha sorprendido muchísimo. El andaluz, muchos años antes de comenzar a aparecer en televisión, formó un grupo con unos amigos con los que se llamaban Los Roller Zeta. Y no era una banda de música, sino que se dedicaban a ir por su pueblo haciendo grafitis: «Pintábamos mucho, la verdad«.

Y era tal su pasión que acabó estudiando el Bachillerato Artístico: «Me encantaba el dibujo y, en aquella época, estuvimos pintando muchas paredes de mi pueblo». No parece propio de él, pero todos tenemos un pasado y en su caso este venía acompañado de esprays de pintura de todos los colores.

Pablo Motos, sorprès per les perles del company de cadena - Antena 3
Pablo Motos, sorprendido por las perlas del compañero de cadena | Antena 3

Y de ahí, a soltar un par de confesiones más sobre su vida. ¿Por ejemplo? Que sueña frecuentemente que muere boca abajo o que le temen «los espacios estrechos». También, que tiene el mismo tatuaje con la madre y la hermana, a quienes convenció para hacerse un dibujo concreto en el tobillo. Una serie de perlas que gustan a los fans porque, así, lo pueden conocer un poco más.

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