El Departamento de Educación incorporará diez efectivos al programa Bienestar para estar Bien (BxB) para impulsar una nueva línea de actuación dirigida al profesorado. El proyecto comenzó a impulsarse en septiembre de 2023 para acompañar el bienestar emocional del alumnado, pero el «estrés profesional» acumulado de los últimos años derivado del incremento de la complejidad en las escuelas –que no ha ido acompañado de un incremento de recursos– mueve ahora al Gobierno a impulsar una nueva línea dirigida a los profesionales.
En esta nueva etapa, el ejecutivo asegura que pondrá “énfasis” en la “prevención del estrés laboral, la gestión de la creciente complejidad de los centros educativos y el acompañamiento de los profesionales en situaciones de elevada carga emocional”, apunta en un comunicado. Lo hará atendiendo directamente consultas de los docentes, combinando acciones de acompañamiento individual y grupal. También está previsto intervenir en los centros educativos, si así se solicita, y reforzar el acompañamiento de los equipos directivos.

La directora general de Educación Inclusiva y Bienestar del Alumnado, Susana Tarapiella, remarca que esta nueva actuación “proviene del reconocimiento de que el bienestar de los equipos docentes” y la describe como un “factor clave” para consolidar “un modelo de escuela inclusiva”. Durante este curso, el departamento ha realizado 222 formaciones, centradas principalmente en la promoción del bienestar emocional, la gestión emocional y la prevención y el abordaje de la conducta suicida y las autolesiones.
Aumentan los alumnos con problemas emocionales
El programa de bienestar se impulsó precisamente para mejorar el acompañamiento docente en aquellos casos ligados a esta complejidad. Solo en este último curso, Educación ha recibido casi 5.000 consultas –1.509 por teléfono y más de 3.300 correos electrónicos– solicitando información para acompañar a niños con malestar emocional. El 44% de los casos corresponden a educación primaria, el 40% a educación secundaria obligatoria y el 6% a formación profesional. El resto de casos, muy fragmentados por etapas educativas, se distribuyen entre bachillerato, educación infantil, educación de adultos, programas de formación e inserción (PFI), itinerarios formativos específicos (IFE) y enseñanzas de idiomas.
Se calcula que un 30% del alumnado catalán tiene algún tipo de necesidad educativa especial, habiendo crecido bastante los casos de niños que viven en familias en riesgo de pobreza. Según el último informe PISA, del año 2023, el nivel socioeconómico medio de los alumnos catalanes está cerca de la media global, pese a situarse más de veinte puntos por debajo de los alumnos de Madrid o dieciocho por debajo de los del País Vasco. A nivel europeo, Cataluña está lejos de países líderes en enseñanza como Alemania, Canadá o regiones nórdicas como Suecia o Noruega.

