El caos que vive Rodalies, desencadenado por el accidente mortal del miércoles en Gelida (Alt Penedès), suma aún más presión sobre el ministro de Transportes, Óscar Puente, en el centro de las miradas desde el accidente ferroviario que provocó la muerte de 45 personas en Andalucía el pasado domingo. La actuación del ministro deja dudas en la oposición, que pide su dimisión, pero en ningún caso al presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, que cierra filas con uno de sus soldados más fieles. En un mitin electoral en Aragón, Sánchez ha mostrado “todo el reconocimiento” a Puente, “que está dando la cara desde el primer momento de la tragedia”, ha apuntado.
Las consecuencias políticas del accidente en Andalucía centran la mayoría de miradas de Madrid –el PP solo pide dimisiones por «mentir» sobre el estado de la vía de Adamuz– y también han concertado una parte importante del discurso electoral de Sánchez, centrado en comparar la actuación de su ministro, “gestionando desde el primer momento”, con la de Carlos Mazón en la dana. “Esa es la diferencia entre unos y otros”. Después de una defensa cerrada de Puente, durante tres minutos, Sánchez se ha dirigido brevemente “a todos los catalanes”. “Trabajamos día y noche, codo a codo con la Generalitat de Catalunya, para restablecer un servicio de Cercanías digno y seguro, que es lo que merecen los ciudadanos de Catalunya y del resto de España”, ha dicho.

ERC y Junts también piden la dimisión de Paneque
Sánchez descarta el cese del ministro, en Catalunya tan cuestionado como la consejera de Territorio, Sílvia Paneque. El último en sumarse a las críticas ha sido el presidente de ERC, Oriol Junqueras, que ha pedido la dimisión de los dos máximos responsables de la gestión ferroviaria de Catalunya. El republicano ha acusado al Gobierno de haber demostrado una “incapacidad manifiesta” a la hora “de afrontar la crisis y explicarla”. La dimisión también es una petición que ha llegado de Junts. En este caso, los de Carles Puigdemont van más allá y han pedido a Illa –lo hicieron el sábado– que cese a Paneque “antes de que lo pida la oposición”.
Menos vehementes son las críticas que llegan de los Comuns, que no han pedido dimisiones, pero sí más firmeza al ejecutivo. Los ecosocialistas, que en Madrid gobiernan con el PSOE, han pedido al Gobierno que no sean “árbitros” y que “lidere” la crisis en Rodalies. También le exigen que se “plante” ante la patronal para que permita a los trabajadores hacer teletrabajo.
Catalunya no tendrá trenes el domingo y la incógnita es saber si el servicio volverá el lunes y en qué condiciones. El Gobierno vuelve a reunirse con altos cargos de Renfe y Adif para hacer seguimiento de la crisis y tomará una decisión. La consejera Paneque ya avisaba ayer que la reanudación, parcial o absoluta, solo se decidirá en función de los informes que envíen los técnicos que revisan las vías. Desde el sábado hay una veintena de inspecciones en marcha.


