La ministra de Hacienda del gobierno español, María Jesús Montero, ha descartado que la nueva propuesta de financiación sea ‘singular’ para Cataluña y ha reafirmado la opción del ‘café para todos’. Montero ha aprovechado la comparecencia ante la prensa para explicar los detalles del acuerdo de la nueva financiación para poner medallas al gobierno socialista y lanzar un reproche a los gobiernos del PP, ya que ha calificado un nuevo modelo de financiación como «uno de los retos más complejos» de la legislatura del gobierno de Sánchez y ha cargado contra el PP asegurando que «no quiso abordar esta reforma con el gobierno» y los ha acusado de alimentar el «agravio territorial como coartada política».
La vicepresidenta primera del gobierno español, María Jesús Montero, ha anunciado a bombo y platillo que el nuevo sistema de financiación se adapta a la «singularidad» de cada comunidad autónoma y descarta, así, cualquier tipo de beneficio hacia Cataluña. Según la ministra española la financiación se adapta a la realidad de territorios muy diversos en población, dispersión, envejecimiento, cambio climático o desempleo y asegura que es “un sistema que respeta la singularidad territorial” en el cual “todas las comunidades” verán incrementados sus recursos. “No hay ningún modelo a medida de una comunidad autónoma”, ha sentenciado Montero.
La letra pequeña de la financiación
Montero, entre muchas otras cuestiones, ha destacado que el nuevo modelo de financiación plantea que se incrementen los impuestos que reciben las comunidades. El IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido) pasará del 50% al 56,5% y el IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas) pasará del 50 al 55%, mientras que los impuestos especiales sobre el tabaco y el alcohol se mantendrán en el 58%. La ministra española sí que ha destacado que los impuestos recaudados en sucesiones, transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados, impuesto especial sobre determinados medios de transporte, el juego y tasas y el impuesto sobre electricidad se devolverán a las comunidades después de ser recaudados por el Estado central.
Según ha destacado el gobierno español, el nuevo sistema de financiación está basado en el criterio de la “población ajustada”, un criterio que permitirá calibrar la distribución de los recursos ponderando conceptos como la dispersión, el envejecimiento o la insularidad. Montero ha detallado que el padrón supone el 30% del modelo, la población protegida equivalente un 38%, el número de habitantes de entre 0 y 17 años un 17%, los habitantes de entre 18 y 24 años y alumnos desplazados un 3,5%, los mayores de 65 años un 7%, los desempleados sin prestación un 1,5%, la superficie un 1,6%, la dispersión un 0,5%, insularidad un 0,5% y los costos fijos un 0,4%.
El nuevo modelo de financiación, según los cálculos del gobierno español, permitirá que se igualen las distancias de las comunidades con respecto a la media de recursos por habitante ajustado, una fórmula que permitirá que las comunidades con habitantes ajustados por debajo de la media reciban recursos mientras que las que quedan por encima tengan que aportar, un hecho que permitirá garantizar la solidaridad y reducir las diferencias de financiación per cápita. Además, Montero también ha anunciado que las comunidades también podrán decidir si reciben el dinero recaudado del IVA de las pymes.
Entre otras cosas, Montero también ha asegurado que el Estado aportará más recursos para generar un «nivelación vertical» y que al sistema de financiación se incorporará un fondo de cambio climático por valor de 1.000 millones de euros de los cuales dos tercios serán destinados a las comunidades mediterráneas. La ministra española ha destacado que también se creará un fondo horizontal que se financiará con el 75% de los recursos potenciales y se aplicará el principio de ordinalidad, un hecho que hará que Cataluña sea la tercera en aportar y la tercera en recibir.




