Mercedes Milá ha llegado a ser una de las presentadoras estrella de la televisión durante muchos años, hasta el punto que todavía ahora es imposible hablar de Gran Hermano sin pensar en ella. Esta última semana, la hemos visto en todas partes porque está promocionando el programa que presentará en TVE. Podría estar jubilada, pero trabajar le apetece porque le hace sentirse «mejor» y «de buen humor«.
En una entrevista con Carlota Corredera, ha reconocido que ha hecho mucho dinero sobre todo porque coincidió que trabajaba en uno de los mejores momentos para la pequeña pantalla. ¿Lo que pocos esperaban? Que sacase a la luz la cantidad exagerada de dinero que ha ganado en la época dorada: «Al final de GH, yo he estado ganando 60.000 € por programa. Le estaba dando mucho dinero al canal, mucho más de lo que yo generaba«.
Mercedes Milá no es de aquellas que piensa que el periodismo de antes era mejor, sobre todo porque ella aún recuerda momentos muy fuertes de cuando trabajaba en plena dictadura: «Aquellos que hemos vivido los malos momentos de la profesión, cuando Franco vivía, no podemos decir que vivimos ahora un mal momento«. «Yo recuerdo el día que me borraron la palabra aborto cuando presentaba Informe Semanal en TVE. Aquello sí que era duro, era espantoso», ha sacado a la luz.
Y no ha dudado en señalar a otros periodistas con nombres y apellidos, profesionales que sí se llenan la boca lamentando lo que está pasando ahora en la prensa: «Hay muchos periodistas buenísimos, pero lo que domina es lo que dice Àngels Barceló o Alsina. La profesión te dice todo el día que el periodismo es un desastre, pues yo no lo veo así».

¿Qué ha explicado Mercedes Milá sobre su vida personal?
En otra entrevista, ahora en la revista Lecturas, Mercedes Milá ha ofrecido unas respuestas más personales sobre todo porque ha querido insistir en que está contenta porque ahora está mucho mejor después de haber vivido una fuerte depresión: «Doy gracias porque ahora estoy muy bien«.
La presentadora barcelonesa también ha hablado de su vida personal, como el momento en que recuerda que a su padre no le hacía gracia que trabajara en televisión porque no «soportaba» nada que tuviera que ver con este medio. No eran de esos que se metían en tu vida, pero, cosa que se demostró cuando ella les dijo que se había enamorado de un chico de Santander y que había decidido que no se casarían aunque ellos querían que lo hiciera.

«Les dije que no lo veía necesario, pero que viviríamos juntos. Ellos me dijeron que preferían que me casara y que tuviéramos una familia, pero que era mi vida«, explica. La pareja estuvo junta durante 20 años, en los cuales siempre lo trataron como uno más: «No se metieron en qué tenía que hacer o qué no y eso es de agradecer».

