Miguel Bernardeau conocía la fama antes de comenzar a trabajar en el mundo de la interpretación, teniendo en cuenta que es hijo de una actriz tan conocida como Ana Duato de Cuéntame. La actriz y su marido, un productor exitoso, le advirtieron sobre los riesgos y peligros de un trabajo tan inestable como este. No obstante, él quiso apostar por ello y ha tenido suerte porque le han ido muy bien las cosas desde que se hiciera famoso en la serie Élite de Netflix. Ahora que lo está petando gracias a su papel en La bola negra, la última película de Los Javis que está recibiendo tantas buenas críticas, ha concedido una entrevista muy personal donde habla precisamente de los consejos que recibió cuando dijo en casa que quería ser actor.
«Ellos saben lo que es esta industria y venir de donde vengo es un privilegio en muchos sentidos. Al principio les daba mucho miedo que fuera actor, ahora no«, dice en esta entrevista. Los padres temían que le faltara trabajo, ya que este es un país con muchos actores en paro: «No diré que lo he tenido difícil, ya que parto de una situación de privilegio. Ahora bien, también es una responsabilidad saber qué hacer con él». Considera, Miguel Bernardeau, que hay que ser «consciente» del lugar en el que te coloca «y saber aprovecharlo»: «He trabajado muchísimo para llegar aquí. No estás en este tipo de proyectos ni te contratan fuera por quiénes son tus padres porque, a veces, ni los conocen», asegura.
Miguel Bernardeau ha tenido unas palabras muy bonitas hacia su madre, la actriz de Cuéntame, aunque reconoce que no siempre están de acuerdo con las cosas: «Tenemos visiones diferentes de la industria, de lo que nos gusta y lo que no. Ahora bien, es una inspiración absoluta y me parece la mejor actriz de este país». Ha aplaudido que se tome la profesión de una manera «muy sana y humilde» porque eso le ha ayudado a saber cuál es su lugar. Además, también le habría ayudado a gestionar la fama: «Me ha enseñado a cómo tratar a la gente que te pide una foto porque eso tiene mucho valor».

Ahora que han pasado unos cuantos años desde su gran boom, con Élite, aplaude todo lo que ha aprendido: «Ahora sé cómo tomarme las cosas, relajarme y no pensar que todos quieren algo de mí». Con solo 20 años, se convirtió en uno de los rostros más conocidos de una de las series españolas de mayor éxito internacional. Una experiencia que, según explica, tuvo momentos complicados, pero que hoy relativiza: «Es bonito que a la gente le gusten tus proyectos y te digan algo por la calle», reconoce. Pero también tiene claro que la fama no debería hacerle perder la perspectiva: «Hay que relativizarlo, porque eres un privilegiado. No hay más. Nada es tan importante«.
La bola negra, el papel que confirma la evolución de Miguel Bernardeau
Todo este proceso llega ahora a uno de los momentos más importantes de su carrera con La bola negra, la nueva película de Los Javis. Bernardeau interpreta a Rafael Rodríguez Rapún, una figura vinculada a Federico García Lorca, en un papel que él mismo considera el más importante que ha hecho hasta ahora. La película recibió una ovación de 20 minutos en Cannes y supuso para el actor una experiencia especialmente intensa. El rodaje duró solo 45 días, de hecho, pero el actor se preparó durante meses para el personaje: «Me ha costado mucho salir del personaje. Muchos días llegaba a casa, me tumbaba en el sofá y no conseguía relajarme. Quitarme de encima toda aquella adrenalina y esa cantidad de emociones», explica.
Pero si hay un aspecto de La bola negra que ha convertido el proyecto en una experiencia especialmente personal es la presencia de su propia familia. Su hermana, María Bernardeau, también actriz, participa en la película en un pequeño papel, y Ana Duato estuvo presente en el rodaje: «Fue idea de Javier Ambrossi. Entendió que significaba mucho para mí y la puso en un lugar muy concreto en una escena muy especial. Aquel fue para mí el día más bonito del rodaje», explica.

Una entrevista que permite conocer un poco más del intérprete, que continúa triunfando en la gran pantalla.

