Iñaki Urdangarin ha dejado unos cuantos titulares en la entrevista con Jordi Évole, que ha logrado satisfacer la curiosidad de los más curiosos con detalles muy sorprendentes de sus inicios con Cristina de Borbón. Era evidente que aprovecharía este escaparate para defenderse del encarcelamiento, por eso, y para reiterar que él ha sido una especie de chivo expiatorio: «El ataque que sufrimos fue, indirectamente, un ataque a la institución. Atacarme a mí era mucho más fácil que hacerlo al otro lado, yo no era el objetivo final sino debilitar la corona«. Considera que la dimensión que alcanzó el caso Nóos fue «desproporcionada» y deja caer que no cree que la justicia sea igual para todos: «Al menos en mi caso«.
Aún tiene presente el aviso que recibió de Felipe, cuando le dejaron claro que no podrían hacer «nada» por él y que era «mejor» que se divorciara de Cristina. «Debemos proteger la institución», le habría llegado a decir en una llamada telefónica que marcó el inicio del fin. Lo peor de su condena, «abandonar» a sus hijos y estar mil días sin ellos: «Me sentí súper mal».
Iñaki y Cristina de Borbón, ocho meses de relación en secreto
En esta entrevista, Iñaki ha recordado los inicios con Cristina cuando estuvieron ocho meses viviendo su relación en secreto. Dice que de ella le gustó que era «buen persona«, «inteligente«, «cercana«, «bondadosa» y «valiente» por querer apostar por él. Tuvieron que hacer «malabares», al principio, para poder verse sin que la prensa los atrapara. ¿Y qué hacían? Por ejemplo, ha sacado a la luz que el equipo de seguridad lo recogía en furgoneta en el Palau Blaugrana y tenía que esperar horas allí dentro, en la carretera de las aguas, hasta que le confirmaban que todo estaba «limpio» y podía ir hasta el apartamento de Cristina en Sarrià. «Un amigo mío se enfadó de verdad, ya que dejé de quedar con él y llegó a plantearse que podía estar atravesando una crisis o preparando mi salida del armario. Después lo entendió, claro».
A su padre no le hizo mucha gracia que comenzara a salir con la hija de Juan Carlos y Sofía, sorprendentemente. En una conversación tensa que no ha olvidado, el padre habría advertido a Iñaki que no sabía en qué se estaba metiendo: «Será complicado«. Y vaya si tenía razón…

¿Cómo conoció Iñaki a Juan Carlos de Borbón y Sofía?
En esta intervención, el exduque de Palma también ha hablado por primera vez sobre cómo fue el día que conoció a sus suegros. Curiosamente, desde la Casa Real lo organizaron de tal manera que primero conoció a Sofía y, al día siguiente, a Juan Carlos: «Sofía me hizo muchísimas preguntas, dije que admiraba el deporte o que sentía curiosidad por mi familia. Y con Juan Carlos pues bien, realmente es una persona muy cercana y graciosa«. Iñaki se ha mostrado muy sorprendido ante las preguntas de Jordi Évole, que quería saber cómo son en el día a día: «Comen en mesas normales, con sillas normales y sin tronos», ha dicho él mientras reía.
Iñaki Urdangarin se dejó cautivar, rápidamente, por todos los beneficios que le comportaba formar parte de la familia real. Ahora que lo ve con perspectiva, se da cuenta de que en ese momento no era realmente consciente de que la suya era una situación excepcional donde todo iba bien.
Todo era más fácil, dentro de esta familia, y piensa que no le ayudó a ser el mismo Iñaki que antes: «Perdí humildad y sencillez, ya no valoraba las cosas más sencillas. No me fue bien… Y allí dentro no te das cuenta de que has cambiado porque tampoco recibes un feedback demasiado sincero». ¿Una de las decisiones de las que más se ha arrepentido? De gastarse muchísimo dinero en el Palacete de Pedralbes: «¿Qué necesidad tenía? Nos ayudaron los padres y después nos dimos cuenta de que quizás no era necesario y, sobre todo, viendo todos los problemas que nos traería. Creímos que podíamos pagarlo porque teníamos buenos sueldos y ahora, visto en perspectiva, creo que me flipé«.

¿Por qué no habla de Leticia en su libro de memorias?
Uno de los detalles que generan más curiosidad de su libro de memorias, que publicará la semana próxima, tiene que ver con la falta de información sobre Leticia. ¿Cómo es que no dice absolutamente nada de quien fue su cuñada? Porque casi ni la menciona… Pues bien, su justificación ha sido impactante.
Ahora mismo, Iñaki Urdangarin mantiene relación de vez en cuando con quienes eran sus suegros, pero no con Felipe de Borbón y su esposa. Se ha quejado de que allí dentro, todo era «inhumano» y se cuidaba más la institución que la familia. Sobre Leticia, dice que prácticamente no han tenido contacto nunca: «Nosotros pasamos muchos años fuera de España y con ella no he vivido ningún episodio que haya querido contar, pero sobre todo porque no he tenido contacto con ella».

Una familia realmente rota, según el testimonio de uno de los que ha sido miembro durante más de dos décadas.

