Felipe y Letícia protagonizaron un vídeo viral muy desafortunado en su aparición en el Hospital Universitario de Toledo. Se habían trasladado de urgencia para conocer, de primera mano, cómo avanzaba el estado de los heridos en el grave accidente de tren de Urda. Al salir, el monarca español ofreció un breve discurso de dos minutos -que tuvo que leer del móvil porque no fue capaz de memorizarlo- en el que expresaba su dolor y agradecía el trabajo de los servicios de emergencia. Pero, ¿qué pasó? Que se equivocó y mencionó Adamuz, el escenario del último accidente ferroviario, en lugar de Urda. Curiosamente, la única que se dio cuenta fue su esposa, que no dudó en señalarlo discretamente.
«Has dicho Aramuz«, se ve que recrimina a Felipe si leemos sus labios en un vídeo que ha publicado El Mundo. Justo después, el Borbón quiso pedir perdón y asumió el mea culpa ante la prensa congregada allí mismo: «Disculpen, me decía la reina con toda la razón que pensando también en la tragedia de Adamuz he vuelto a mencionar Adamuz y no Urda. Pero, evidentemente, estaba pensando en Urda y la catástrofe del día de ayer. Gracias«. Mientras tanto, la cara de Letícia lo decía todo mientras mantenía la cabeza baja mirándose los pies.
Un lapsus geográfico que ha indignado a mucha gente y que vuelve a poner de manifiesto que Letícia es quien lleva los pantalones, realmente. Desde los medios monárquicos, sin embargo, lo justifican e insisten en que la culpa del error la tenía que estuviera «tan afectado». No fuera que lo criticaran mínimamente.
Para un discurso de 2 minutos en el que simplemente expresa su dolor y agradece a los servicios de emergencia su trabajo, Felipe VI necesita leer del móvil. Y aún así, se equivoca y menciona Adamuz en vez de Urda y la reina tiene que corregirle… #elpreparao https://t.co/lGXmUurOQi
— Patrycia Centeno (@PoliticayModa) October 29, 2026
El error de Felipe de Borbón que lo deja en evidencia
La revista Semana, por su parte, ha querido contactar con una experta en protocolo y etiqueta que ha analizado el discurso pronunciado por Felipe. María José Gómez y Verdú pone de manifiesto que comunicar en un momento tan delicado implica una responsabilidad muy grande: «La comunicación institucional adquiere una dimensión especialmente sensible en situaciones marcadas por el dolor y la preocupación social». La cosa es que, en situaciones como estas, las palabras deben ser «medidas«.
En su caso, quiso poner mala cara y demostrar que estaba muy triste… pero no evitó equivocarse en un lapsus que lo terminó dejando en evidencia. La experta en protocolo, Patrycia Centeno, lo ha criticado públicamente: «Para un discurso de 3 minutos en el que simplemente expresa su dolor y agradece a los servicios de emergencia su trabajo, Felipe VI necesita leer el móvil. Y, aún así, se equivoca y menciona Adamuz en lugar de Urda y la reina tiene que corregirle. El preparao…«, ironiza.

Un error que no ha pasado desapercibido, eso queda claro.

