TVE sigue sin disimular. Tras la polémica entrevista a Pedro Sánchez, un regalito de La revuelta que le puede servir para ganar algún voto, la televisión pública vuelve a recibir una nueva avalancha de críticas por convertir el programa de humor -y aparentemente rebelde- en un escaparate de propaganda de la izquierda. Esta vez, los protagonistas son Gabriel Rufián e Irene Montero, que han encontrado un espacio inmejorable para promocionar su discurso con todos los focos a favor. Una nueva muestra, según denuncian muchos espectadores, de cómo la cadena pública vuelve a hacer la pelota a la izquierda en lugar de garantizar la neutralidad que se le presupone.
La gente tenía mucha curiosidad por ver cuál sería el tono de la conversación. ¿Habrían cambiado algo después de la reacción furibunda que generó la aparición del presidente del gobierno español? Pues no, el buen rollo y la complicidad han sido aún más evidentes. Y, como muchos sospechaban, también en Cataluña la expectación ha resultado en un buen resultado. David Broncano ha logrado ser la emisión más vista de la noche con el 24,2% del share y 379.000 personas detrás de la pantalla. No ha llegado al éxito abrumador de Pedro Sánchez, con el 33% y más de medio millón de telespectadores, pero también ha generado mucho interés este nuevo masaje televisivo.
TV3 vuelve a quedarse sin poder competir y el documental de Justo Molinero, que hace un 11,5% de cuota de pantalla y 164.000. En tercera posición, El Hormiguero y el pobre 5,9% con el que ha de conformarse. ¿Cómo podían atraer más la atención que las confesiones personales de los políticos? Porque sí, hemos oído a los líderes de ERC y Podemos hablar de sexo oral sin ningún tipo de pudor: «En tu puntuación, el sexo oral debería ser 1,5 puntos porque es mucho más difícil encontrar un chico que te coma bien el coño… Tienes que revisar tu escala porque a los chicos os cuesta hacerlo bien», ha espetado ella.

La entrevista ha estado cargada de indirectas hacia la derecha, evidentemente, y también de guiños hacia el presentador. ¿Por ejemplo? Cuando el político catalán le entregó un maletín «por si algún día acabas siendo diputado… del PSOE». Irene Montero, por su parte, llevaba unas rodilleras: «No son para ti, David, sino para Feijóo o Abascal. Me dicen que las uso mucho, pero ellos las necesitarán también por todas las veces que se arrodillan ante Netanyahu». La de Podemos ha hablado de feminismo en unas declaraciones que la dejan bien, claro, ella que ha hecho de este tema la bandera de su carrera política. Y él ha hecho campaña con propuestas para intentar solucionar el problema de vivienda o pidiendo el derecho de referéndum en Cataluña.
¿Qué han dicho los telespectadores de la entrevista de Gabriel Rufián o Irene Montero?
Gabriel Rufián e Irene Montero han encantado a sus votantes, por lo que vemos a través de las redes sociales. Muchos consideran que Irene Montero ha sido consecuente y alineada a los valores de la justicia y equidad: «Ha hablado por todas«, «Superinteresante«, «Han pasado el juego«, «Esto es maravilloso«, «¿Amamos a Gabriel Rufián? Confirmamos«, «Me ha encantado, he visto a una Irene valiente y un Rufián noble» y «Una entrevista mucho más divertida que la de Sánchez«.
Las críticas en las redes han sido contundentes, sin embargo, con espectadores que han expresado su decepción con los dos políticos: «Irene Montero está obsesionada con el PSOE«, lamenta un usuario. Mientras que otro asegura que «Rufián ha decepcionado a toda la izquierda«. «Me he llevado una gran decepción«, «Tenéis el mismo discurso que Feijóo y Abascal, solo habláis de Sánchez» o «Estáis obsesionados con el perro» son mensajes de este estilo.
El malestar también se había traducido a un llamado previo a no ver el programa: «Qué pareja, qué pereza de programa hoy«, «Hoy no lo veré. Ya no me interesa lo que digan«, «No los puedo ver. ¡Son la gran decepción! Han jugado con nuestros sentimientos«, «Yo paso de dar audiencia a estos dos«, «Siempre veo el programa, menos hoy» y «Otro día para no ver La Revuelta» son más comentarios similares.

«Nuestra invitación al resto de candidatos sigue en pie», insisten desde un programa que parece dispuesto a continuar por este camino.

