Cataluña está inmersa en un caos ferroviario casi sin precedentes. Un caos que se desencadenó después de que un tren de la R4 de Rodalies de Catalunya descarrilara tras la caída de un muro de contención sobre la cabina del convoy el pasado martes por la noche. Solo un día después, el miércoles por la noche, una máquina que revisaba la línea de Manresa sufrió un nuevo accidente tras chocar contra una roca que había caído sobre las vías a la altura de la localidad de Sant Guim de Freixenet, tal como ha avanzado el diario ‘Segre’ y fuentes de Adif han confirmado a la Agencia Catalana de Noticias (ACN).
Esta locomotora de Adif estaba realizando tareas de mantenimiento -buscando posibles deficiencias o factores de riesgo provocados por el temporal que sacudió el país- sobre la vía de Manresa cuando, según indica el diario leridano, pasó por un tramo que pasa por debajo del nivel del suelo y en el cual hay dos taludes flanqueando la vía, dos taludes que ya habrían registrado desprendimientos en años anteriores.
La máquina choca con una roca y queda averiada
Cuando la máquina de mantenimiento chocó con la roca terminó averiada y varada en medio de la vía, situación que obligó a Adif a apartarla rápidamente de las vías hasta Cervera. Una retirada que tardó horas, aunque no hubo heridos, pero no fue hasta las siete y media de la mañana que fue apartada de la circulación y también se retiraron los restos del desprendimiento.

Desde Adif destacan que precisamente esta es la función de las llamadas ‘marchas blancas’ (inspecciones sin pasajeros): encontrar posibles incidencias y retirar los elementos que pueda haber sobre las vías.

