En el segundo día consecutivo con “razonable normalidad” en Rodalies se ha vuelto a constatar que el desorden de la última semana ha dejado muy tocada la credibilidad del servicio. Muchos viajeros que llegaban a la estación de Sants este miércoles por la mañana han relatado que los trenes iban medio vacíos. “He podido sentarme y otras veces no puedo”, explica a la Agencia Catalana de Noticias (ACN) Gloria Codina, que viene de Castelldefels para ir a trabajar al Hospital de Sant Pau. Una situación similar ha vivido Patricia Montoro cuando ha subido a un tren en la estación Montcada i Reixac-Manresa, de la R4. “Suelen ir llenos y hoy iba bastante bien”.

Las paradas constantes del servicio de Rodalies, la falta de información y los mensajes contradictorios que enviaban la Generalitat y Renfe en pleno caos por el mal estado de la red ferroviaria catalana han hecho que mucha gente busque alternativas más fiables. Cada mañana tomar un tren de Rodalies es una lotería porque no se sabe si llegará con retraso, si se quedará parado a medio camino o si directamente ni saldrá de la estación. De hecho, tanto el portavoz de Renfe en Cataluña, Antonio Carmona, como la portavoz del Gobierno, Sílvia Paneque, han coincidido en señalar que la prioridad es “recuperar el servicio y la confianza por parte de los viajeros”.

Algunos usuarios habituales como Gloria han vuelto a Rodalies porque no tienen más remedio. “El autobús hace demasiadas paradas”, reconoce. Con todo, ha criticado que le ha tocado pagar para acceder a la estación de Castelldefels aunque teóricamente hay abonos gratuitos para compensar los problemas de los últimos días. De hecho, muchos viajeros se han quejado de la falta de información sobre estos abonos. Otros como Daniel, lo han celebrado a pesar de que lo supo después de comprar su billete. “Siempre está bien que te regalen algo”, ha dicho, aunque ha puntualizado que “al final, lo acaba pagando todo el mundo”.

Confusión general en la estación de Arenys de Mar de Rodalies / ACN

Improvisación en la reapertura de parte de la R1

Los nervios y las correrías han sido la tónica habitual este miércoles por la mañana en la estación de Arenys de Mar (Maresme) de la línea R1. Poco después de las 7.00 se ha reabierto el tramo que conecta con Blanes y ha obligado al personal de la estación a multiplicarse para atender todas las dudas y quejas de los viajeros. Muchos no sabían de qué andén salía su tren para ir a Barcelona, si los trenes para ir a Blanes estaban disponibles inmediatamente o si el servicio alternativo por carretera aún funcionaba a pesar del restablecimiento del tramo. De hecho, la confusión ha sido mayúscula porque en un primer momento se dijo que se cancelaba y después se optó por mantenerlo. “Estamos perdidos”, lamentaba David buscando su tren en dirección norte.

Pero las aventuras solo acababan de comenzar. Una vez reabierto el tramo entre Blanes y Arenys de Mar, el primer tren en dirección norte proveniente de Mataró llegó a Arenys a las 7:05 y muchos viajeros bajaron del convoy para tomar el bus alternativo habilitado. Algunos, como Sergi, se han quejado de que no se les había informado por megafonía en el interior del tren. “Es surrealista que se reabra el tramo y que no se nos informe”, lamenta. En el interior del tren, David esperaba impaciente para saber si continuaba hacia Blanes o no. “No nos informan de nada. Dicen que podemos llegar a Blanes pero estamos aquí parados desde hace 10 minutos”. Mientras tanto, la megafonía de la estación no funcionaba y el desconcierto y la frustración se apoderaban de los usuarios. “No sabemos nada de nada. Desastres como estos no ocurren ni en Gambia. Aquí hay mala fe”, critica Conrad.

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