El episodio de vendavales que ha colapsado Cataluña se ha saldado con más de 3,400 avisos a los Bomberos relacionados con el evento meteorológico. Según han informado las autoridades, el teléfono de emergencias 112 ha recibido más de 5,800 llamadas relacionadas con el temporal, que han generado cerca de 5,000 expedientes. Protección Civil ha calificado de «históricas» las cifras de atención de la jornada. En total, según concretan los cuerpos de protección y seguridad catalanes, el viento ha dejado 37 personas trasladadas a centros sanitarios, de las cuales 9 permanecen hospitalizadas, con dos heridos críticos y tres de gravedad.
Hasta las 8 de la tarde, el Servicio de Emergencias Médicas catalán ha recibido 473 alertas, de las cuales ha detectado cerca de 460 incidentes. Cabe destacar que la mayoría de las atenciones han sido consultas informativas, cerca de 370. A esta misma hora han decaído las restricciones impuestas por el departamento de Interior de la Generalitat. Aun así, el plan de emergencias Ventcat continúa activo; y los equipamientos públicos, como escuelas o polideportivos, no recuperarán la actividad hasta que sean revisados a partir del viernes.

Distribución geográfica
Según los datos del 112, el Barcelonès ha concentrado la gran mayoría de las llamadas por emergencias a causa del vendaval, con más de 1,800 contactos. Las comarcas de la región metropolitana se reparten el resto de las emergencias registradas, con más de un millar en el Vallès Occidental, unas 963 en el Baix Llobregat, más de 500 en el Maresme y cerca de 300 en el Vallès Oriental. A toda esta tarea se suman las intervenciones de los Agentes Rurales, que han activado este jueves el nivel 2 del Plan Alfa por alto riesgo de incendio, debido a la influencia de las ráfagas de viento. Entre las afectadas, hasta nueve comarcas: Alt Camp, Alt Penedès, Baix Llobregat, Baix Penedès, Barcelonès, Garraf, Maresme, Tarragonès y Vallès Occidental. Si la mejora de las condiciones meteorológicas lo permite, el viernes se desactivarán las alertas en los municipios vigilados, que pasarán a estado de peligro bajo.

