Nueva denuncia pública por discriminación lingüística en los servicios de Rodalies en Cataluña. Una usuaria sufrió este jueves un episodio de catalanofobia y trato agresivo por parte de un revisor de Renfe en la estación de Manresa alrededor de las 5.30 de la madrugada. Según ha hecho público el politólogo Joan Gil Oliveras –amigo de la afectada– en las redes y ha detallado posteriormente a El Món, los hechos se desencadenaron durante un control extraordinario a la salida de las instalaciones donde la aplicación de la T-Mobilitat de la viajera dejó de funcionar y quedó completamente en blanco.
Ante la imposibilidad de poder acceder a la aplicación, Gil detalla que la pasajera se dirigió en catalán a un primer empleado, que le sugirió que pasara detrás de otro usuario. Sin embargo, el encargado del dispositivo intervino alegando un intento de fraude –«no nos colemos»– y ordenó a gritos que todos los afectados por incidencias esperaran a un lado. Una vez vacía la salida, abrió la puerta de paso instándolos a adquirir un nuevo título: «Ahora comprad el billete». A pesar de que la viajera le reiteró que el viaje ya estaba pagado y que se trataba de un error de la aplicación, el empleado la derivó al punto de información, donde comenzó a ser atendida en catalán por otra trabajadora.
Mientras se gestionaba la incidencia, el jefe del control irrumpió bruscamente en la conversación gritando a la pasajera: «¡Ya te he dicho que no entiendo el catalán!», una reacción completamente arbitraria dado que la usuaria ni siquiera se había dirigido a él en ese momento. Para poder abandonar la estación, la viajera se vio obligada a comprar un segundo billete y ya ha tramitado una queja oficial para solicitar el reembolso del dinero y denunciar la vulneración de sus derechos lingüísticos y el trato recibido. «Esto que sufrimos no es normal en ningún país del mundo», sentenció Gil.
Abans d’ahir, una amiga va patir catalanofòbia al tren, per part d’UN REVISOR de @rodalies per allà a les 5h30 direcció Manresa. Cridant-li fort: «¡Ya te he dicho que no entiendo el catalán!», quan a ella ni li havia dit res. Atenció il•legal (Codi de consum) i violència verbal.
— Joan Gil Oliveras (@JoanGilOliveras) September 19, 2026
Rodalies inicia una investigación interna
Además, Gil recuerda en la denuncia pública que la atención a los usuarios sin respetar la lengua oficial vulnera el Código de Consumo de Cataluña, el cual garantiza el derecho de los consumidores a ser atendidos en catalán en los servicios públicos y de interés general. Ante la repercusión del caso en las redes sociales, la respuesta de la operadora no se ha hecho esperar. Rodalies le ha comunicado que han iniciado una «investigación interna» para esclarecer las circunstancias del incidente. No obstante, la compañía le ha pedido a Joan Gil más detalles sobre el tren y la estación concreta para poder identificar al personal involucrado.
Gil, por su parte, ha dicho que se pondrá en contacto con Rodalies de forma privada para «no hacer escarnio público del trabajador». Aunque admite que «todo el mundo puede tener un mal día», considera que debe haber sanción». En este sentido, insiste en que el trato verbal «anti-profesional y antipático-agresivo es denunciable» y debe tener consecuencias en Renfe porque, según recuerda, la normativa establece que el usuario tiene derecho a «ser tratado correctamente» por el personal» de Renfe y «ser atendido en las solicitudes de ayuda e información que soliciten en cualquiera de las lenguas oficiales de Cataluña». «Debe tener consecuencias en Renfe. A no ser que esto sea Can Pixa Rellisca, que lo parece», concluye.

