Los resultados de la consulta de los sindicatos USTEC, CGT e Intersindical han avalado la apuesta de las organizaciones, que después de las paradas de marzo avisaban que llega un tercer trimestre movido. Seis de cada diez docentes que han participado han pedido “fórmulas que intensifiquen el conflicto” y que vayan “más allá” del planteamiento de las huelgas pasadas, según han detallado las tres formaciones en un comunicado conjunto. Cerca de 30.000 maestros –el 90% de los encuestados– se han comprometido a seguir “con fuerza” la huelga, según los primeros resultados –aún no completos– detallados por los sindicatos, que se reunirán este miércoles para concretar la propuesta.

La consulta llega después de dos encuentros fallidos con el departamento; un primero conjunto, aún con el consejero de la presidencia, Albert Dalmau, al frente de las negociaciones, y un segundo de la USTEC con Esther Niubó, reincorporada a Educación después de superar un cáncer. En ambas reuniones, el Gobierno ha pedido a los sindicatos críticos retornar a la mesa sectorial, el espacio de encuentro ordinario, y ha limitado las conversaciones “al despliegue del acuerdo”. Se puede hablar de la ejecución, pero en ningún caso de una nueva oferta salarial. Los sindicatos concretan ahora que “una mayoría clara” de docentes les ha dado “un mandato claro” a favor “de nuevas jornadas de huelga”. 

Los colectivos no descartan la huelga indefinida, si bien hay otras opciones sobre la mesa, como una apuesta limitada a mayo que supere la semana de paradas de marzo. En este sentido, los datos de la consulta son recientes y los referentes sindicales, aún pendientes de analizarlas con detalle, se han privado de hacer posibles proyecciones. “Era un resultado esperable, porque así se estaba hablando en las asambleas, pero no todos los sindicatos eran partidarios de escalar el conflicto”, reflexiona Mart Martorell, de la Intersindical, en conversación con El Món. Desde la USTEC, Iolanda Segura también admite que esperaban que el colectivo apostara por continuar el conflicto, pero se muestra sorprendida con la participación. «En la consulta previa a las paradas de marzo participaron 6.000 personas, ahora más de 31.000», recuerda.

«La vocación no paga facturas». El lema resume muchas de las peticiones de los docentes | Fotos de Laura Fíguls / Aina Martí (ACN)

La consulta, promovida por tres de los cuatro sindicatos críticos con el acuerdo, no ha contado con el apoyo de Professors de Secundària (Asepc), la organización referente de los centros públicos de secundaria. El sindicato ha puesto en duda la necesidad de preguntar al conjunto de la comunidad educativa, alegando que este paso puede aflorar disparidad de opiniones. “Nuestro objetivo es tener máximo impacto con mínimo coste posible”, argumentaban la semana pasada. El Aspec apuesta por mantener vivo el conflicto con un modelo similar al de marzo, si bien mantiene el compromiso por la protesta unitaria y da por hecho que se llegará a un acuerdo entre organizaciones.

El regreso de Niubó no cambia nada 

La consulta coincide con el regreso la consejera de Educación, Esther Niubó, al frente del departamento, después de dos meses de baja por un cáncer. Pero el cambio de liderazgos no ha movido el tablero de juego. Niubó insiste en que el acuerdo con UGT y CCOO –que tienen solo un 23% de representación entre los docentes de la escuela pública– es “el mejor posible” y rebaja las conversaciones al orden del día de la mesa sectorial. Los sindicatos mayoritarios han vuelto a rechazar el ofrecimiento. “Mientras el Departamento continúa enrocado, sí que nos ha convocado a una mesa ordinaria para tratar cuestiones de funcionamiento ordinario, como si no hubiera pasado nada. Consideramos este hecho de nuevo un menosprecio hacia todos los docentes y hacia las más de 100.000 personas que el día 20 de marzo mostraron en la calle su rechazo al acuerdo alcanzado con CCOO y UGT y que pidieron reabrir la negociación con la mayoría de la representación sindical”, han detallado. 

“El intento de cerrar en falso este conflicto laboral ha fracasado”, mantienen las cuatro formaciones que alimentan la huelga. “Exigimos al Gobierno que escuche la voz del colectivo docente y se abra un nuevo marco de negociación con las organizaciones que no hemos respaldado el pacto”, han reiterado esta semana, exigiendo tener por adelantado una nueva propuesta salarial del departamento para sentarse a negociar.

Las próximas protestas centran un catálogo de acciones que se ha intensificado las últimas semanas. También gana fuerza la opción de abolir las colonias el próximo curso o una dimisión masiva de los directores, contrariados por la reducción de las plazas perfiladas –puestos de trabajo que requieren unos requisitos de capacitación específicos y que eligen las mismas direcciones– que fija el acuerdo firmado con la UGT y CCOO. Las asambleas de docentes –independientes de los sindicatos– también han planteado otras acciones que implican directamente a los niños, como un día semanal vistiendo de luto o dejar de hacer graduaciones y fiestas fuera del horario escolar.

Esther Niubó y el presidente Salvador Illa llegando al Consejo Ejecutivo el día que la consejera se reincorporaba / ACN
Esther Niubó y el presidente Salvador Illa llegando al Consejo Ejecutivo el día que la consejera se reincorporaba / ACN

Primer incremento salarial en mayo

Mientras tanto, el departamento y los sindicatos UGT y CCOO han confirmado que el colectivo recibirá en mayo un pago extra de unos 800 euros, coincidiendo muy probablemente con nuevas jornadas de protesta. Se trata de un incremento del 8,5% del complemento específico, que paga íntegramente la Generalitat. El próximo año, este aumento será del 9% y los dos años siguientes del 6,25%. De cara al 2029, los docentes cobrarán un 30% más de este extra autonómico, lo que equivale a unos 3.000 euros anuales.

“Era necesario actualizar y revisar este concepto retributivo y adaptarlo a las nuevas circunstancias del colectivo docente catalán”, ha apuntado Lorena Martínez, de la UGT. Por otro lado, los sindicatos que promueven las protestas, que ven el incremento “insuficiente”, defienden que podría “haber sido superior” si estos dos sindicatos no hubieran cerrado un acuerdo por su cuenta.

Las próximas jornadas de huelga completarán una triple protesta que comenzó con una parada unitaria en febrero y ha continuado con una jornada de paradas territorializadas en marzo. La ruptura sindical que provocó el acuerdo del Gobierno con la UGT y CCOO, justo entre las dos últimas huelgas, no ha frenado la ola de protestas. De hecho, la manifestación de marzo superó los registros de la anterior, según los datos tanto de los sindicatos como de la Guardia Urbana. El Departamento fijó el seguimiento de la última parada en un 44% de participación, tres puntos más que el pasado 11 de febrero. Los sindicatos elevan la cifra a un 85%. 

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