Ona Carbonell ha cumplido 36 años y lo ha celebrado con la familia numerosa que ha construido con su esposo, el exgimnasta Pablo Ibáñez. Siempre que uno cumple años, es habitual reflexionar sobre todo lo que ha pasado en los últimos 365 días y también, por qué no, en toda tu vida. Esto es precisamente lo que ha hecho la nadadora en un post en Instagram que ha gustado mucho, ya que ha querido destacar qué decisiones han construido su personalidad a lo largo de estos años.
«Quién nos iba a decir a mí, y a todas vosotras, que habríamos hecho un camino tan bonito, tan enriquecedor, tan importante y también tan duro, resiliente y con más sacrificios de los que podéis llegar a imaginar», comienza en un escrito que la muestra más transparente que nunca. Ella, que comenzó nadando en Menorca con las amigas como un hobby, agradece haberlo hecho porque la ayudó a descubrir su pasión y profesión. Considera que crecer con sus compañeras en un centro de alto rendimiento le fue muy bien, de la misma manera que agradece haber terminado aceptando su cuerpo después de los tres embarazos.

¿Cómo ha sido la vida de Ona Carbonell hasta ahora?
No ha sido un camino fácil y asegura que ha caído muchas veces, pero nunca se ha rendido: «Doy las gracias a la Ona que se atrevió con todo y más, por hacernos un espacio y daros voz en la natación artística hasta el punto de que hemos conseguido mejorar la conciliación familiar y maternidad dentro del deporte olímpico». Y es que Ona Carbonell impulsó la Comisión de Maternidad y Deporte del COE porque entendió que su historia «podía ayudar a otras personas».
Evidentemente, también ha querido dar las gracias a la Ona del pasado que quiso convertirse en madre: «El mejor regalo que tengo y que puedo tener es ver a mis pequeños cada mañana mientras aprenden, crecen y evolucionan». Y su marido también ha recibido piropos en este texto, claro: «Esto no lo podría tener con mejor compañero de vida y de camino que contigo, Pablo. Hemos conseguido tener algo tan bonito en nuestra casa, con nuestros niños, frente al mar y aprendiendo de ellos todos los días».


¿Cómo es Ona Carbonell a los 36 años? Pues ella misma lo describe de la siguiente manera: «Me sigue entusiasmando entrar al agua, trabajar en televisión, cocinar, diseñar, moverme fuera de mi zona de confort, dar conferencias para poder extender la importancia de maternar, disfrutar de Menorca, el mar, el café de las mañanas y que Luc se duerma encima de mí». ¿El resumen con el que ha querido concluirlo todo? Que, 36 años después, sigue «aprendiendo«.

