El conflicto educativo se extiende, con los docentes todavía en la calle y reuniones con Educación que terminan sin acuerdo. La presión de los sindicatos se complementa con medidas aún más drásticas que nacen de las asambleas territoriales: el veto a las salidas y colonias ya suma más de mil escuelas, alrededor del 65% de los centros públicos de Cataluña, y hace temer al sector del ocio educativo que tendrá una drástica pérdida de ingresos. La Asociación Catalana de Empresas de Ocio, Educación y Cultura (ACELLEC) ve 5.000 puestos de trabajo amenazados y las empresas del sector sitúan en más del 50% la pérdida de reservas que motivará la protesta.

Los cálculos varían según la entidad y su funcionamiento. La Fundación Catalana de l’Esplai (Fundesplai) remarca que la ocupación de casas de colonias caerá un 70% el próximo curso y la empresa Eix Estels sitúa en “más de un 50%” la pérdida de ingresos que comportaría el veto. Cifras que amenazan un sector que, en el Estado, suma casi el 1% del PIB. “Nadie discute el valor de las colonias, por lo tanto, saquémoslas de la ecuación y de las reivindicaciones”, demanda el director comercial y estratégico de la empresa, Jaume Ramos. En conversación con El Món, el directivo ve lejos el acuerdo con los docentes y teme que el sector “tendrá que reinventarse”, como ya lo hizo durante la pandemia. “Es un escenario que no queremos ni imaginar, aunque estamos obligados a tener múltiples planes sobre la mesa”, sentencia. 

Por otro lado, el presidente de la Fundación Pere Tarrés, Josep Oriol, insistía semanas atrás en que el veto aún no ha provocado “afectaciones graves” a la entidad, que dispone de una decena de casas propias. A pesar de todo, el directivo teme que la situación escale los próximos meses y ha lamentado que posiciones “muy radicales” de los sindicatos hayan movido a la comunidad educativa a impulsar protestas “también muy radicales”, en alusión a este veto. El director del Servicio Colonias de Vacaciones de la entidad, Albert Riu, detalla a El Món que solo 18 escuelas han adelantado que no repetirán el próximo año, pero avisa que «la caída potencial es grande”. “De cara a septiembre, cuando se formalizan las reservas, tendremos una imagen más clara”, insiste, pesimista en el pronóstico: «La protesta puede afectar entre el 50 y el 70% de las reservas».

Las empresas piden blindar jurídicamente las reservas| Laura Busquets (ACN)

El manifiesto de los docentes no solo contempla las salidas con pernoctación sino también las actividades de un único día fuera del centro. “Estas actividades suponen la mitad de las ocupaciones de las casas de colonias”, remarca Ramos. “Es cierto que en este cálculo entran tanto las escuelas públicas como las concertadas, y también que no todas las públicas se han sumado al manifiesto; pero estamos hablando de una caída de reservas de entre el 40 y el 60%”, sitúa el directivo de Eix Estels. “Hasta ahora trabajábamos con un horizonte de un año o año y medio; es decir, que en enero de 2025 abrimos el calendario del 2027. Pero ahora ya no podemos contar con eso, porque a pesar de tener reservas, algunas escuelas no nos pueden asegurar que vendrán ese día”, concluye.

Albert Riu cree que la administración debería “blindar jurídicamente” estas reservas, una reclamación histórica del sector que vuelve a estar sobre la mesa. Las entidades y empresas de ocio se han reunido con el presidente Salvador Illa y los referentes de trabajo y educación del Gobierno. Las reuniones han servido para situar medidas económicas para parar el golpe, si se acaba produciendo, y para exigir un posicionamiento claro favorable al sector. “También queremos una manifestación clara a favor de las colonias”, añade Riu. 

La consellera de Educación, Esther Niubó, reunida con representantes de la Asociación Catalana de Empresas de Ocio, Educación y Cultura (Acellec) | Educación

Niubó dice que “no dejará caer” el sector

Las entidades y empresas del sector insisten en dejar las colonias al margen de las protestas, aunque los docentes remarcan que esta medida puede obligar a mover al ejecutivo. Ya lo experimentaron, durante el segundo tripartito, forzando al entonces conseller Ernest Maragall a instaurar una semana blanca para compensar un adelantamiento escolar que no gustaba. Años más tarde, la consellera de Educación, Esther Niubó, vuelve a lamentar que esta iniciativa gane fuerza y afirma que el Gobierno “no dejará caer el sector del ocio en Cataluña”.

Aunque las competencias recaen más bien sobre el Departamento de Empresa y Trabajo, liderado por Miquel Sàmper, desde Educación lanzan mensajes de apoyo al sector. La misma Niubó se ha reunido con las empresas afectadas y ha cuestionado que los docentes “boicoteen” las colonias el curso que la Generalitat “les compensará” por irse fuera. Lo hará, según el acuerdo firmado con la UGT y CCOO, con 50 euros por noche. “Ya reciben su compensación por la jornada normal”, defendía la consellera en una entrevista en TV3 ante las críticas de una comunidad que ve «ridículo» el incremento. Sus declaraciones han encendido aún más a los sindicatos, que argumentan que el plus de 50 euros se traduce –descontando la jornada habitual– en unos 3 euros la hora.

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