Pepe Rodríguez ha concedido una entrevista muy curiosa en un programa de Cuatro, 100% únicos, que lo ha sacado de su zona de confort. El miembro del jurado de Masterchef ha sacado a la luz anécdotas que han dejado con la boca abierta, como el momento en que confesó que se negó a cumplir una petición de Juan Carlos de Borbón. Resulta que el rey emérito español en persona hizo una llamada a su restaurante, El Bohío, para hacer una reserva que daba por hecha. ¿Con lo que no contaba? Que le dieran una negativa rotunda.
Y no es porque el cocinero sea republicano, sino porque no quiso hacer un gesto de favor hacia el monarca. Era un 11 de marzo cuando llamó al restaurante, justo cuando se estaban celebrando las fiestas de Illescas. Es habitual que ese día el restaurante esté lleno, con reservas desde tres meses antes porque se celebra una corrida de toros muy icónica y gente de toda España aprovecha para pedir una mesa con margen y disfrutar de su propuesta gastronómica.
Cuando le dijeron que al otro lado del teléfono se encontraba el rey de España, Pepe Rodríguez creyó que le estaban tomando el pelo: “Recuerdo que se acercó a mí un camarero muy asustado y me dijo que el rey Juan Carlos quería hablar conmigo. ¿Juan Carlos llamando directamente al restaurante? Tomé el teléfono totalmente convencido de que sería Carlos Latre«.

Juan Carlos de Borbón, sorprendido ante la negativa de Pepe Rodríguez
Pepe Rodríguez le dejó claro que no podría hacerle un hueco, ni siquiera por ser él, ya que el restaurante estaba lleno para ese día desde hacía meses: «Le dije que me encantaría, pero que estábamos completos«. Juan Carlos debió quedarse sorprendido, acostumbrado a que todo el mundo le haga la pelota siempre. El cocinero no cedió, pero sí quiso tener un gesto para no quedar tan mal: «Le ofrecí que viniera a mi casa, que le serviría la comida allí a ver si accedía…».
El emérito le dijo que había quedado para comer con el embajador de Estados Unidos, pero ni siquiera así consiguió el «sí» de Pepe Rodríguez: «Le dije que lo sentía y me colgó el teléfono«. No quería dejar a ningún cliente sin mesa para hacerle un hueco a él, ya que tiene la filosofía de que nadie es más que nadie: «En mi casa no hacemos privilegios con nadie. Hay restaurantes donde, aunque no tengan mesa, se la dan si llama el rey o un ministro. En mi casa, si no hay mesa no hay para nadie porque no hacemos distinciones». Chapeau.

Este desaire hacia el monarca tuvo consecuencias, evidentemente, ya que solo cinco minutos después recibió una llamada del presidente de la Academia Española de Gastronomía: «Me recriminó no haberle dado mesa al rey Juan Carlos y me dijo que parecía mentira. ¡Me regañaron, además!». Una historia que evidencia cómo es el carácter del chef.

