Leonor de Borbón ha crecido entre protocolos y normas estrictas, con una educación en la Zarzuela que ha sido pensada para formarla como heredera de la monarquía española. La hija mayor de Felipe y Letizia no ha tenido un manual de instrucciones en cuanto al comportamiento que debe seguir en público, pero parece que estuvo a punto de recibir un decálogo especial. Así lo asegura el periodista José Apezarena en Vanity Fair en un artículo que da detalles del código de conducta que querían preparar para ella.
Ha habido ocasiones en que se ha planteado, desde dentro de la familia real, escribir una especie de vademécum para los herederos. Este manual nunca ha llegado a tomar forma y este experto cree que tiene que ver con la manera de ser del monarca español, que habría preferido ser el ejemplo viviente de la actitud que quiere que siga su hija cuando deba sustituirlo: «Una de las claves para entender el papel de Leonor es precisamente eso, saber que no sigue una lista de normas formales sino que se está formando a través de la observación del ejemplo del padre«. ¿Y cómo es esta educación directa que le está dando? «Con contención, cortesía y cumplimiento estricto del deber«.

La familia real tiene claro qué actitud debe tener Leonor en los actos oficiales
Entre las características que quieren que tenga Leonor siempre que aparezca en público, destacan las siguientes: que trate a los demás con deferencia y afectuosidad, que cumpla sus obligaciones con rigor y que nunca pierda el control en público. No existe un documento oficial, pero sí le han dado una serie de pautas que se incluyen dentro de la cultura interna de los Borbones.
Según la información que ha obtenido este periodista, a los miembros de la familia real se les hacen una serie de recomendaciones. Un ejemplo, que se muestren «naturales«, que «sonrían«, que «miren a los ojos«, que «den las gracias«… una serie de normas de conducta bastante básicas. No quieren que se muestre fría, pero tampoco que se la vea excesivamente espontánea: «Debe mostrarse amable, pero sin desdibujar la distancia institucional que exige su posición«, aseguran. ¿Otro principio fundamental que debe seguir Leonor? El de «no hablar demasiado» y no emitir «nunca» opiniones sobre temas políticos o discutibles.
Todas estas normas las habría normalizado e interiorizado sin la necesidad de leer un código de conducta. En el caso de su padre, sí recibió indicaciones por escrito si hacemos caso a lo que explica la revista. Y es que Juan Carlos de Borbón envió una serie de cartas a su hijo cuando este se fue a Canadá y parece, por lo que le dicen, que las llenó de la lista de comportamientos que debía seguir como príncipe heredero. Curioso que él diera lecciones teniendo en cuenta cómo ha acabado…

Con todo, una serie de recomendaciones o exigencias que Leonor es consciente de que debe cumplir sí o sí. Habrá que ver cómo va marcando su propio carácter cuando comience a protagonizar más actos oficiales en solitario.

