La crisis de Rodalies no ayuda al Gobierno de la Generalitat a afrontar las reuniones con la oposición para conseguir tener presupuestos. Los Comunes han bendecido la negociación después de que el ejecutivo de Salvador Illa haya impuesto trece sanciones a promotores que incumplían la ley de vivienda. La consejera y portavoz, Sílvia Paneque, ha celebrado la predisposición de los de Jéssica Albiach, con quienes iniciarán nuevas conversaciones, y se ha mostrado confiada en que el ejecutivo encontrará la fórmula para “iniciar una vía” de negociación con ERC, el otro socio de investidura, que sigue presionando con la financiación, a pesar de la fotografía y el acuerdo con Pedro Sánchez, y que ha elevado el tono por la crisis de Rodalies.
Preguntada en rueda de prensa, Paneque ha descartado que el caos que vive la red ferroviaria catalana, que aún tiene tramos cortados y retrasos en varias líneas, influya en las relaciones con los republicanos. ERC ya ha dicho que “son cuestiones diferentes”, ha defendido la consejera, quitando hierro a las críticas que el partido de Oriol Junqueras ha lanzado sobre el Gobierno y la misma consejera en los últimos días. El mismo Junqueras ha pedido la dimisión tanto de Paneque como la del ministro Óscar Puente. Dimisiones que también exigen en las filas de Junts.

Desde el Gobierno mantienen que la gestión caótica de Rodalies no afectará las conversaciones y que el Departamento de Economía “continúa trabajando” para formalizar los acuerdos de investidura. Junqueras y Sánchez han pactado una fórmula de financiación para Cataluña, pero queda pendiente cerrar la recaudación del IRPF en Cataluña. Este aspecto, reclamado por ERC, genera más dudas en Madrid. Un informe interno del Gobierno publicado en los medios situaba la recaudación para 2028. Sílvia Paneque ha dicho que el Gobierno trabaja con el objetivo de “asegurar” el inicio de nuevas conversaciones con ERC.
El Gobierno quiere tener presupuestos el primer trimestre de 2026
El Gobierno de Illa, en minoría en el Parlamento, continúa con los presupuestos de 2023, que han sido prorrogados hasta ahora. El ejecutivo mantiene la intención de aprobar unas nuevas cuentas el primer trimestre de 2026. El PSC insiste en que los presupuestos son “absolutamente necesarios” y que se centrarán en “reforzar los servicios públicos”.

La fórmula que permitió la investidura de Illa, con los Comunes y ERC, parece la única factible. Junts y el PSC no se han buscado desde el inicio de la legislatura. Con ERC, el ejecutivo ha pactado la investidura y acuerdos en materia de fiscalidad turística o de vivienda. Exactamente lo mismo que con los Comunes, que ponen el acento en la vivienda. “Queda mucho trabajo por hacer y el Gobierno ha ido tarde. Si los Comunes no lo hubieran puesto como condición imprescindible para negociar los presupuestos, hoy en este país no estaríamos hablando de sanciones”, ha dicho hoy Albiach en referencia a las multas a propietarios por saltarse la ley de vivienda.


