El exministro de Transportes y exsecretario de organización del PSOE, José Luis Ábalos, ha roto el silencio tras ser condenado a 24 años y 3 meses de prisión por el Caso Mascarillas. En un audio de 12 minutos que ha publicado la cadena SER, el exdirigente socialista ha apuntado contra el poder político y judicial para lamentar su sentencia y ha asegurado que ha sido víctima de un juicio «político».
Ábalos ha asegurado que en el juicio del Caso Mascarillas «se ha castigado al político» en una «sentencia ejemplarizante que se aleja de la Justicia». Una sentencia que el exdirigente socialista ha asegurado que estaba «predeterminada», ya que desde la instrucción de la causa se le supuso una culpabilidad para intentar forzar una confesión. El exministro español ha lamentado que, a su parecer, el juicio no sirvió de nada y asegura que la condena estaba «predeterminada» y señala que durante el proceso judicial había «implicaciones políticas claras».
A la guerra contra Aldama
En el audio el exministro de transportes español también ha cargado contra el empresario Víctor de Aldama, quien ha sido condenado mucho más suavemente que Ábalos o su asesor, Koldo García. Ábalos ha asegurado que la confesión del empresario español no tenía nada que ver con la limpieza de las instituciones sino que ha «confesado en interés propio, para conseguir la impunidad en esta y el resto de causas, señalando solo a los políticos y protegiendo entre otros al personal de la Guardia Civil que apoyaba su organización».

De hecho, el comportamiento de Víctor de Aldama durante el proceso judicial ha sido el objeto de la ira del exsecretario de organización del PSOE, quien ha criticado el «pacto» que el empresario ha sellado con la Fiscalía Anticorrupción. Ábalos denuncia que este acuerdo entre la Fiscalía y Aldama ha hecho que el corruptor salga indemne del caso y «sin propósito de enmienda» porque continúa dedicado «a los mismos» negocios de hidrocarburos que provocaron su entrada en prisión por haber cometido un supuesto fraude en el IVA. El exministro, de hecho, asegura que el Tribunal Supremo (TS) basó su condena en las palabras y confesión de Aldama sin tener en cuenta otras informaciones y pruebas; Ábalos pone como ejemplo unos informes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que situaban a Aldama al frente de la organización criminal y que la UCO descartaba que el testimonio del empresario tuviera relevancia en la investigación.

