Laura Escanes aprovecha el escaparate que tiene en el pódcast de Podimo para sincerarse con los seguidores y hacer confesiones que gustan porque permiten conocerla mejor. La influencer ha hablado de salud mental en el último fragmento de vídeo que han compartido, cuando recuerda cómo le hacía sufrir que la gente pudiera pensar cosas malas sobre ella. Por ejemplo, cuando se hablaba en la prensa de sus relaciones sentimentales: «En algún momento se me quiso pintar como la mala y me angustiaba bastante lo que pudiera pensar la gente de mí, ya que no acababa de explicar las cosas del todo«.
De hecho, reconoce que todos esos comentarios llegaron a generarle «mucha ansiedad» y que estuvo a punto de hablar con sinceridad sobre esas relaciones: «Necesitaba hablar y explicar las cosas». Ahora bien, finalmente aprendió que no era necesario que se justificara: «He aprendido que aquel que quiere entenderse, lo acaba haciendo, y aquellos que no quieren entenderte, pues no lo harán«. Cuando te quitas de encima esta presión de no querer tener el control sobre todos y sobre todas las situaciones que vives, considera que acabas viviendo «mucho más tranquila«.

¿Qué famosa quiere entrevistar Laura Escanes en su pódcast?
Su programa en Podimo ha celebrado su tercer aniversario y, con motivo de esta efeméride, Laura Escanes ha pedido tres deseos que han hecho públicos en un vídeo que comparten en el perfil de Instagram del pódcast. La influencer reconoce que le da «un poco de vértigo» mirar hacia atrás, así que prefiere soplar una vela por cada año que han aguantado en antena.
El primer deseo es profesional, ya que aprovecha para volver a insistir en las ganas que tiene de entrevistar a una famosa en concreto en este programa: «Quiero traer aquí a mi invitada soñada que es, y ya lo sabéis, Aitana«. Siempre que le preguntan qué invitado querría traer al programa da la misma respuesta, desde la primera temporada, y ahora no quiere romper la tradición porque aún no ha cumplido este sueño: «Ahora bien, si de repente quiere venir Rosalía pues que venga también!», deja caer. «Desde aquí, Aitana, ya lo sabes… ¡invitadísima! De hecho, me consta que quiere venir, pero lo tenemos que cuadrar«, ha explicado.
El segundo es un deseo personal, ya que ha pedido dejar ir «la culpa de ser mala madre». «A veces me pasa, ya me habéis oído mil veces que lo he explicado por aquí, que intento llegar a todo… Y, por la conciliación y el trabajo que tengo, muchas veces siento que no estoy dando el 100% de mí», empieza. Buena parte de la culpa de sentirse así también puede tener que ver con las críticas que recibe, cuando le preguntan con mala leche que cuándo está con su hija: «Me dicen eso y quedo de mala madre… Pues quiero quitarme ese pensamiento de mi cabeza«.

¿El tercer deseo? Mucho amor y salud para todos los seguidores que la sintonizan cada semana. Le costó que se apagaran las velas, de hecho, pero cree que es porque son deseos «muy fuertes» para todos: «Si estáis aquí es porque tenéis una parte de intensos y habéis visto mi proceso. Creo que es importante aceptar esta intensidad y amarnos tal como somos, así que deseo que todos den este paso de amor propio que yo he conseguido».

