Iñaki Urdangarin vuelve a recibir las críticas de los amigos de su exmujer, quienes creen que tiene una obsesión enfermiza por faltarle al respeto constantemente. Al entorno de Cristina de Borbón no le ha hecho gracia verlo pasar la tarde en el Trofeo Godó, donde se dejó llevar por la pasión con su novia. Las fotos que lo muestran dando besos intensos en la grada con Ainhoa Armentia habrían generado un revuelo entre los amigos de la infanta española. O, al menos, eso se deduce de las declaraciones que han concedido al medio especializado Monarquía Confidencial: «Lo que para unos fue una tarde de tenis y amor, para otros ha sido una provocación innecesaria«.
La actitud del exduque de Palma habría causado, dicen, una «indignación profunda» en el entorno de Cristina y su padre. Ya ha pasado mucho tiempo desde que firmaron los papeles del divorcio, pero no les gustan «las formas»: «Está viviendo su mejor vida y está presumiendo demasiado de su felicidad, debería tener más prudencia«. Es un hombre divorciado, ¿por qué tiene que ocultarse? Según ellos, estas fotos son «una falta de respeto» hacia la madre de sus hijos.
Iñaki Urdangarin y Ainhoa Armentia derrochan besos y gestos de cariño en su reaparición juntos en Barcelona https://t.co/DakKc0AR1c
— Jaleos El Español (@Jaleos_EE) April 18, 2026
Los amigos de Cristina, indignados por la actitud de Iñaki Urdangarin
«El despliegue de afecto en la tribuna fue excesivo», insisten. Lo peor es que dicen que les parece «genial» que sea feliz, pero no les gusta que actúe así «cuando sabe que será fotografiado». ¿Debemos imaginar a Cristina llorando por las esquinas cuando ve estas muestras de afecto del ex? «Cristina está dolida por esta exposición innecesaria. Ya no vive estos episodios como una humillación pública, ahora se siente decepcionada«.

Iñaki Urdangarin ha hablado maravillas de su nueva pareja, quien recordemos era compañera de trabajo suya cuando aún no se había filtrado a la prensa que se separaría de Cristina. La publicación de unas fotos juntos de la mano dinamitaron la relación, un matrimonio que se rompió tras una bomba mediática que con el tiempo han confesado que no gestionaron bien. Sus hijos aún no sabían que habían roto -o que estaban en proceso de hacerlo- cuando vieron publicadas aquellas fotos en la portada de una revista.
Y de unos inicios tempestuosos, a una relación más que consolidada que no nos extrañaría que acabara en boda. Iñaki y Ainhoa están enamoradísimos y han dejado de esconderse, un amor que no hace tanta gracia a la otra parte… que tendrá que acostumbrarse.

