Europa no se retirará de las conversaciones con Estados Unidos sobre la seguridad en el Ártico. A pesar de las amenazas de Donald Trump sobre una posible invasión a Groenlandia, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó este jueves que la Unión Europea «continuará trabajando» con EE.UU. en este sentido, asegurando que mantener las gélidas aguas calmadas «tiene una enorme importancia» para la UE.
En una rueda de prensa desde Chipre, Von der Leyen reiteró que la isla -territorio que pertenece a Dinamarca, estado miembro de la Unión Europea y uno de los fundadores de la OTAN- «puede contar» con el apoyo de la UE, pero matizó que las «discusiones» sobre la seguridad del territorio pertenecen a la OTAN. «Groenlandia puede contar con nosotros políticamente, económicamente y financieramente. En cuanto a la seguridad, los debates sobre la seguridad del Ártico son, ante todo, un asunto fundamental de la OTAN. Sin embargo, quiero subrayar que la seguridad del Ártico también es fundamental para la UE», apuntó. Y añadió: «La UE tiene una muy buena reputación en Groenlandia y contamos con la excelente cooperación que mantenemos. Por tanto, continuaremos nuestro trabajo en materia de seguridad en el Ártico con nuestros aliados y socios, también Estados Unidos».
Durante su comparecencia ante los medios de comunicación, la presidenta de la Comisión Europea evitó comentar el envío de una misión a Groenlandia anunciado por varios estados miembros, entre ellos Alemania, Francia y Suecia. Sin embargo, insistió en que la seguridad del Ártico es crucial para la UE y subrayó la voluntad del bloque comunitario de continuar incrementando las inversiones en la isla para ampliar la cooperación.

Refuerzo de la presencia militar en Groenlandia
Es importante recordar que este mismo miércoles se hizo pública la decisión de Dinamarca de aumentar la presencia militar en Groenlandia ante un posible ataque de EE.UU. En un comunicado, el ministerio de Defensa danés y el ministerio de Exteriores de Groenlandia señalaban que «las tensiones geopolíticas se han extendido al Ártico. Por tanto, el gobierno de Groenlandia y el ministerio de Defensa de Dinamarca han decidido continuar con la intensificación de las actividades del ejército danés en Groenlandia, en estrecha cooperación con los aliados de la OTAN».
La voluntad de los gobiernos de Dinamarca y Groenlandia es la de fortalecer la presencia de la Alianza Atlántica en la zona, «en beneficio de la seguridad europea y transatlántica». La medida debería traducirse en un futuro próximo en «una presencia militar compuesta por aeronaves, barcos y soldados, incluidos los de los aliados de la OTAN».



