Guillermo de Inglaterra ha sido visto como el hijo bueno y responsable toda la vida, en contraposición a Harry, quien ha recibido todas las críticas por su actitud más rebelde. Siempre se ha creído que el hijo menor no había superado la muerte de la madre y que, por eso, había tenido una adolescencia tan complicada.
Mientras que el marido de Meghan Markle ha enfurecido al padre y también ha perjudicado a la monarquía, su hermano mayor está protegiendo la imagen de la corona con una imagen de familia perfecta al lado de la querida Kate Middleton y sus tres hijos. Lo que nadie sabía era que, en realidad, el príncipe Guillermo tiene una cara oculta que ha provocado que se le llame Guillermo el terrible.
Ha sido el medio francés París Match quien ha sacado a la luz una historia desconocida para muchos: «Guillermo es propenso a tener ataques de ira repentinos«, llegan a afirmar. Las frases en este artículo no harán ninguna gracia al heredero de los Windsor: «Si las cosas no son como él quiere, se enfada y el enojo puede durarle horas». ¿Y cómo es que tiene este mal humor? Según la gente cercana con la que han hablado, durante toda su infancia le habrían permitido hacer absolutamente todo lo que había querido y esto lo ha convertido en un consentido que no sabe aceptar un no por respuesta.

Los trabajadores del palacio de Buckingham critican a Guillermo de Inglaterra desde que era joven
¿Algunos de los titulares? Historias de cuando Guillermo era más joven, cuando recorría los pasillos del palacio con su mini Jaguar descapotable «aterrorizando a todos los que se encontraba a su paso» e incluso «dañando obras de arte o mobiliario con valor histórico«. También «dejaba empapados con pistolas de agua» a los miembros del equipo de seguridad, por ejemplo, una serie de actitudes que hicieron que lo conocieran allí dentro con el apodo de Guillermo el Terrible.
Cuentan que el príncipe tenía «rasgos despóticos» y que, por este motivo, lo inscribieron en la guardería para intentar que interactuar con otros niños le ayudara a calmarse. De aquellos primeros años en la escuela, sacan a la luz que algunos profesores fueron testigos de gritos del aristócrata a compañeros de clase: «Los perseguía por el patio y los amenazaba con enviarles a los guardias del palacio mientras decía que su abuela era la verdadera reina«.
En este artículo dicen que Guillermo ha sido «un niño consentido«, pero menos que su padre que lo sería aún más: «El príncipe tiene rabietas y se irrita si las cosas no salen a su gusto«, insisten desde la prensa francesa. De hecho, algunos testimonios con los que han hablado dicen que es «imposible» trabajar con él porque es «inagotable» por su «afán por triunfar» y la «intolerancia» hacia todo aquel a quien considera «necio«. ¿La única capaz de calmarlo? Kate.

Un retrato de Guillermo de Inglaterra poco habitual de leer, ya que siempre ha contado con muy buena prensa. Habrá que ver si esta es solo la punta del iceberg o si se trata de rumores que terminan aquí.

