Cataluña está inmersa en un episodio de fuertes ventiscas. La llegada de la borrasca Nils está generando una situación nada habitual en Cataluña, como son las alertas por viento y las consecuencias de estas rachas. Las carreteras de Cataluña ya sufren los efectos de la ventisca y la caída de árboles en la vía obliga a dar paso alternativo en la N-II en Sant Andreu de Llavaneres y cortar la carretera C-31c entre Sant Boi de Llobregat y el Prat de Llobregat en sentido el Prat y un carril de la C-31 entre l’Hospitalet y Cornellà de Llobregat en sentido sur y el corte en Castelldefels en sentido sur. La C-59 también se encuentra cortada a la altura de Sant Feliu de Codines, un hecho que también sucede en la C1415a en Terrassa y la C-32 en Cornellà en sentido sur.

Unas afectaciones que también se están dejando notar en el sector de transportes, ya que en la AP-7 la ventisca ha provocado el cierre de dos carriles de Llers a Pont de Molins en sentido norte. Este corte, que se está haciendo por regulación del tráfico, se añade a la restricción de la circulación de camiones de distribución de mercancías que se dirigen hacia varios países de Europa.

Rodalies a medio gas y cuarenta vuelos cancelados

La llegada de la borrasca Nils con fuertes ventiscas ha hecho que la red de Rodalies funcione a medio gas con limitaciones de velocidad en toda la red ferroviaria. Una afectación por el viento que también se ha dejado notar en el Aeropuerto de Barcelona-Josep Tarradellas, donde el temporal de viento ha obligado a cancelar hasta 44 vuelos; además de muchos retrasos en las salidas desde el aeropuerto de la capital catalana.

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