Cientos de médicos se han adherido a una campaña del sindicato Metges de Catalunya en contra de las horas extra. Los facultativos quieren revisar sus condiciones laborales y, después de varias huelgas, han iniciado nuevas acciones que van más allá de la “retórica”, según señaló el secretario general de la organización, Xavier Lleonart, al inicio de la acción. Un mes después, un total de 234 médicos de unos sesenta centros se han sumado. La iniciativa, oficialmente llamada ‘Ni un minuto más’, comenzó entre los facultativos de los hospitales, pero se ha extendido también a los centros de atención primaria. En total, participan profesionales de 42 hospitales, 19 CAPs y un par de centros de salud mental.
La acción se suma a una decena de huelgas discontinuas que los médicos han realizado este año para reclamar un convenio propio que ponga fin, entre otros, a las guardias de 24 horas. En esta línea, los cientos de médicos que forman parte de la campaña se están negando a hacer visitas forzadas en la agenda u otras que se programan dentro de una misma hora. También se niegan a doblajes o prolongaciones de jornada que hacen para “paliar carencias estructurales del equipo” o aceptar la asignación de más pacientes adicionales al contingente individual.
El Departamento de Salud ha cifrado recientemente en un 15% la afectación de esta campaña en las intervenciones no urgentes. “No decimos que no queramos atender pacientes, sino que la sanidad pública no puede funcionar a base de nuestro agotamiento”, apunta Lleonart en un vídeo en el que acusa al Gobierno de sostener todo el sistema sanitario en la “sobrecarga permanente” de los profesionales. “Lo que perjudica a los pacientes es un sistema que funciona constantemente al límite”, apunta el sindicato al respecto.

El sindicato también ha denunciado lo que entiende como “coacciones” de algunas direcciones contra los facultativos que se han adherido al manifiesto. En una entrevista esta semana en SER Catalunya, Lleonart lamentaba que los centros hayan enviado mensajes a los médicos remarcando que “se verán obligados a revisar” los permisos de vacaciones dada “la situación iniciada el 1 de junio” –la campaña–. Un correo que el sindicato ha calificado de “violencia institucional” contra los médicos en huelga.
“La administración programa más actividades de las que la plantilla puede asumir”
El manifiesto firmado por los facultativos añade que el crecimiento exponencial de la población “no ha ido acompañado de un incremento equivalente del número de profesionales médicos”. “El sistema está mal dimensionado, es como si una compañía aérea programara más horas de vuelo de las que puede producir y pidiera a los pilotos que hagan más horas”, insiste Lleonart en un vídeo dirigido a los médicos. “La administración ve aceptable programar más actividades de las que la plantilla puede asumir”, lamenta finalmente.
Los médicos quieren forzar así al Gobierno a abrir una negociación paralela con ellos –sin otros colectivos del sistema sanitario– para abordar “soluciones estructurales” para la atención primaria y el conjunto del sistema sanitario. Entre otras, remarcan que no deberían estar haciendo guardias de 24 horas o jornadas semanales superiores a las 70 o 80 horas laborales. “Lo que perjudica a los pacientes es un sistema que funciona constantemente al límite”, afirma Lleonart, partidario de un convenio médico propio que aterrice todas estas cuestiones.
Al otro lado de la mesa, Salud se ha abierto a reestructurar las guardias de 24 horas. Meses atrás, la consejera Olga Pané –ahora de baja médica por una fractura en el peroné– convocó un “grupo de trabajo” para explorar nuevas guardias de 12 horas. La intención sería repetir el modelo de otros trabajadores del sector sanitario, que también hacen guardias contenidas pero por turnos.
Salud descarta, en todo caso, un convenio propio y generalizado para los médicos, tal como piden los facultativos, alegando que la normativa actual no lo permite. El departamento remarca que, entre sus funciones, no está la de contratar médicos, un aspecto que recae sobre el ICS o los centros concertados, con convenio propio. Por otro lado, remarca que el Tribunal Superior de Justicia (TSJC) anuló el único convenio específico de médicos que ha habido. Pero Metges de Catalunya matiza esta lectura, asegurando que la misma sentencia mencionaba los pasos que había que seguir para elaborarlo correctamente.

