La USTEC, sindicato mayoritario de la escuela pública, participará del debate que el presidente Salvador Illa ha encargado al Consejo de la Educación de Cataluña, pero avisa que “debatir no es negociar” y exige también una mesa exclusiva que negocie aquellos ejes que las organizaciones consideran clave para la escuela pública. “No compramos un marco que alarga un debate que no llega a ninguna parte”, ha señalado el referente de acción sindical del sindicato, Andreu Mumbrú, en una rueda de prensa de inicio de curso. Si el ejecutivo no acepta este marco negociador, el sindicato avisa que prepara “nuevas movilizaciones” con huelgas a finales de noviembre.
El sindicato ve “estéril” el debate anunciado por Salvador Illa y avisa que “se equivoca” intentando “desactivar la movilización y diluir la voz de los trabajadores y de la USTEC”. La organización cree que la huelga de inicio de curso ha cumplido los objetivos, a pesar de que la participación cayó respecto a las del año pasado, y ve argumentos para continuar las protestas este mismo trimestre. El nuevo marco de protestas cuenta con el visto bueno de la Asamblea Educativa Catalana (AEC), que ha aceptado el marco de los sindicatos en las diversas reuniones de septiembre, según detalla la USTEC. Un marco que pasa por “reactivar” la participación de los docentes en los centros durante octubre y nuevas huelgas a finales de noviembre.

Cinco temas nuevos a negociar con Educación
La propuesta alternativa de la USTEC es un espacio entre la administración y los sindicatos de la escuela pública que podría incluir las principales asociaciones de familias y los sindicatos de estudiantes. El sindicato fija cinco ejes clave, centrados sobre todo en la reducción de ratios y desarrollo de más recursos para el modelo de escuela inclusiva. “Se necesitan plantillas estructurales y reguladas según las necesidades reales de cada centro”, ha remarcado Rosa Aguilà, referente de USTEC en Lleida, que ha pedido más educadoras de educación especial, más integradoras sociales y especialistas.
La escuela inclusiva y la bajada de ratios es solo uno de los cinco ejes que piden negociar los sindicatos. También exigen una “calendarización” del 6% del PIB, con un primer incremento en los presupuestos de 2027 y objetivos anuales verificables para lograrlo en cuatro años, y un plan específico para mejorar la red pública de infantil. La tercera carpeta está centrada en la incorporación de una cláusula salarial vinculada al IPC y en una reducción de la jornada a 35 horas, con dos horas más que ahora destinadas a la coordinación. La cuarta carpeta responde a la emergencia climática y la mejora de infraestructuras, y la quinta y última al blindaje del catalán.
Profesores de Secundaria también desconfía del debate de Illa
Esta mañana, Profesores de Secundaria, también ha mostrado desconfianza con el debate que propone el ejecutivo en el marco del Consejo de la Educación, un órgano en el que el segundo mayor sindicato de la pública no tiene representación. Los dos máximos exponentes de la pública cuestionan el alto peso que tiene la escuela concertada y privada en este órgano y que UGT y CCOO estén “por duplicado”, en tanto que tienen representación en más de un ámbito educativo. “Debemos tener una silla allí”, ha dicho Ignasi Fernández, que ha amenazado con llevar el debate a los tribunales si no los acaban integrando.

