La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) ya apunta en su principal atestado del caso Leire directamente al PSOE en la trama para torpedear procesos judiciales contra el partido, el gobierno español, Pedro Sánchez y su entorno. Así lo escribe, negro sobre blanco, en un atestado con las diligencias de la causa y al que ha tenido acceso El Món, con número 93/2026, donde detalla los indicios recogidos contra Leire Díaz y el exsecretario de organización del PSOE, Santos Cerdán, entre otros como el empresario Javier Pérez Dolset, Gaspar Carlos Zarrias, o los abogados Ismael Oliver y Jacobo Teijelo.
Según los agentes de la UCO, los acusados a través de «diferentes actuaciones como promesas, ofrecimientos, compensaciones o influencias sobre terceros a cambio de información delicada u otras acciones enfocadas directamente a entorpecer los procedimientos penales». «Esta actividad se habría desarrollado bajo el apoyo del PSOE, mediante la puesta a disposición a través de Santos Cerdán de infraestructuras y apoyo económico para sufragar las actuaciones y dar cobertura logística a las acciones de este grupo de personas», afirman los policías.

Testimonios comprometidos
En este sentido, el sumario aporta las declaraciones de los inculpados y de varios testigos involucrados activamente o pasivamente en la trama. Uno de los más jugosos, el del comandante de la Guardia Civil, Rubén Villalba, que se entrevistó con Leire Díaz. Precisamente, su declaración es uno de los pilares de la instrucción con el entendido de que detalla los supuestos objetivos de la trama: «purgar la Guardia Civil» de aquellos agentes que investigaban al PSOE con demasiado entusiasmo.
Según explica en su declaración, Leire le explicó que «tenía mucha información sobre la Guardia Civil y sobre ciertos individuos, pero quería complementarla con todo lo que el informante pudiera proporcionar». «Su objetivo era llevar a cabo una purga dentro de la Guardia Civil y eliminar los elementos subversivos», añadió a los investigadores. Asimismo aseguró que «había un plan inicial para actuar contra la Guardia Civil, que consistía en infiltrarse como un elefante en una tienda de porcelana, pero que consideraba una opción mejor seleccionar objetivos e ir a por ellos». Una vez seleccionados «se haría la purga».
Otro de los atestados aportados, el 89/2026 también asegura que la «presunta actividad delictiva» de «la organización criminal» revelaría «la existencia de otros nuevos participantes, cuya misión principal es defender al Gobierno y su partido político, el PSOE, una formación que utilizarían como herramienta para llevar a cabo todas sus acciones, que consistirían, principalmente, en intentar socavar la integridad de todos los procedimientos que afectan al círculo íntimo del gobierno, mediante actos delictivos».

