Un repentino y sorprendente aumento de militantes en la asamblea local de ERC en Girona ha encendido aún más los ánimos entre los republicanos en la ciudad. En medio del caos provocado por unas elecciones primarias para elegir al candidato a la alcaldía para 2027, marcadas por la polémica –con votos extraños e impugnaciones a los responsables de garantías del partido que aún deben tomar una decisión–, llega un desembarco de militantes que ha levantado todas las sospechas y suspicacias, por su origen, por los nombres e incluso por compartir los mismos datos de contacto. Todos favorables al hombre fuerte del junquerismo en la demarcación, que habló en la presentación de la candidatura de Junqueras para presidir el partido, en el acto de Olesa de Montserrat, el 21 de septiembre del año pasado.
Se trata de la entrada de veinte nuevos militantes que provienen del entorno de Marc Puigtió, el candidato que se impuso por un voto (impugnado) en las primarias para ser candidato a la alcaldía con la plataforma Moviment Gironí, una entidad que oculta las siglas de ERC y que tiene como socio político especial al polémico alcalde de Sant Martí Vell, alias el «borbónico», Robert Vilà. Puigtió presentó su candidatura el nueve de enero, después de que Oriol Junqueras ganara las elecciones internas. Era alcalde de Sant Julià de Ramis –cerca de Girona–, pero dejó el bastón de mando y pasó a ser concejal. De esta manera, conservaba el puesto de vicepresidente del Consejo Comarcal del Gironès para los republicanos, pero mantenía las siglas en su candidatura. De hecho, la presentación de su movimiento ya molestó a la militancia gerundense y a la estructura del partido porque no respetaba los plazos reglamentarios.

Una extrañísima avalancha de peticiones
La avalancha de peticiones de alta de militancia en plena crisis interna ha disparado todas las alarmas mientras en la sede de Calabria aún no saben cómo gestionar las impugnaciones a las elecciones primarias, celebradas el pasado 18 de septiembre. Unos comicios internos que Puigtió ganó por solo un voto al otro candidato, Adam Manyé. Puigtió obtuvo 28 votos y Manyé 27, con dos votos en blanco y uno que se declaró nulo. Precisamente, el voto nulo ha destapado la caja de los truenos. En la papeleta se marcó el nombre de Manyé con un adhesivo del logotipo de ERC y no con una X a bolígrafo. Los síndicos del proceso de primarias no dieron el voto por válido.
El resultado supuso tres impugnaciones, dos individuales y la otra, firmada por cuatro militantes. El caso lo tendrá que resolver la comisión de garantías de ERC que preside Patricia Gomà. Unas impugnaciones que, además, apuntan si el alcalde de Sant Martí Vell, que forma parte de la militancia de ERC en la ciudad, realmente podía o no ejercer el voto.
En todo caso, la posibilidad de que se repitan las primarias ha puesto en marcha el núcleo duro de Moviment Gironí y de Puigtió, que procura asegurar tener suficiente cantidad de militancia. Pero fuentes conocedoras de la formación en Girona reprochan que los militantes son familiares directos de Puigtió, de Vilà e incluso trabajadores de su establecimiento. De hecho, algunos han dado el mismo correo electrónico de contacto para la ficha de militante del partido. La impugnación también llega en plenas críticas por la participación de Puigtió en manifestaciones o concentraciones contra el gobierno municipal de Girona, con el cupaire Lluc Salellas a la cabeza como alcalde pero del cual forma parte ERC.



