El Gobierno ve con preocupación la falta de avances en la negociación de los presupuestos, que están prorrogados desde hace dos años y van camino del tercero. Ya han pasado dos semanas desde el inicio de 2026 y PSC, ERC y los Comunes aún no han comenzado las conversaciones formales. Por ello, en los últimos días el Gobierno ha puesto en marcha una campaña de presión para forzar a sus socios a sentarse a hablar a pesar de saber que hay varios temas pendientes de cerrar, como la recaudación del IRPF o las sanciones a los propietarios que incumplan la ley de vivienda.
Después de que el martes la portavoz del Gobierno, Sílvia Paneque, asegurara que el ejecutivo catalán ya ha cumplido con ERC y que no hay excusas para no negociar, este jueves ha sido la consejera de Economía, Alícia Romero, quien ha enviado un dardo a los republicanos. En una entrevista en La2Cat y Radio 4, Romero ha asegurado que ERC ya sabía que era “inviable” que Cataluña pudiera recaudar el IRPF este mismo 2026 –y, aun así, el PSC aceptó incluirlo en el acuerdo de investidura de Illa– y ha pedido no “generar falsas expectativas” sobre un traspaso que deberá aplicarse de manera progresiva, ahora con el 2028 o el 2029 como horizonte más cercano.

Las reticencias del PSOE a ceder la gestión de los impuestos
Las negociaciones de ERC y el PSOE se han limitado a esbozar las líneas maestras del nuevo modelo de financiación porque ni los socialistas ni el Ministerio de Hacienda quieren hablar de la gestión y recaudación de los impuestos, al menos mientras María Jesús Montero esté en el gobierno español. La propuesta de nueva financiación ya ha levantado demasiada polvareda entre las comunidades del PP y Pedro Sánchez teme que abrir el melón de la recaudación de los impuestos sea un obstáculo añadido en un año en el que hay elecciones en Aragón, Castilla y León y Andalucía, gobernadas actualmente por el PP y que pueden suponer un impulso decisivo en la carrera de Alberto Núñez Feijóo hacia la Moncloa.
El problema es que ERC también se juega mucho con la nueva financiación y Oriol Junqueras sabe que la ventana de oportunidad para conseguir la gestión de los impuestos es pequeña. Si los republicanos ceden y se abren a negociar los presupuestos sin haberlo cerrado antes, el PSOE dejará de tener incentivos para hacer nuevas concesiones a un año y medio de las elecciones españolas. Con todo, desde el Gobierno, que ha hecho suya la reivindicación de recaudar los impuestos, pero pide más tiempo para dotar de músculo a la Agencia Tributaria de Cataluña (ATC), confía en que pueda haber avances en las próximas semanas. Romero espera comenzar las conversaciones “pronto”, cuando los Comunes crean que “se han cumplido los acuerdos también de los suplementos y del año 2025, y cuando ERC tenga la garantía de que se modificará la ley para gestionar el IRPF”.
No tener nueva financiación, un “fracaso absoluto”
La consejera de Economía también ha advertido que sería un “fracaso absoluto” si finalmente no se aprueba el nuevo modelo de financiación, caducado desde 2014. La negativa del PP a negociar el nuevo modelo y las reticencias de Junts a apoyar un tema que lidera ERC ponen en duda el futuro de la propuesta, aunque Romero ha remarcado que ahora mismo sólo se ha puesto sobre la mesa “el esqueleto” y que hay margen para hacer “mejoras”. La consejera ha insistido en que Cataluña necesita los casi 4.700 millones adicionales que recibiría con el nuevo modelo. “En estos momentos, las comunidades que estamos infrafinanciadas necesitamos estos recursos”, ha avisado. Romero también ha recordado que un estudio de la Sindicatura de Cuentas estima que “entre el 27% y 39%” de la deuda de la Generalitat de los últimos 20 años estaba relacionada con la infrafinanciación.

