El acuerdo entre Esquerra Republicana y el PSOE ha desencadenado la cuarta guerra del financiamiento en la historia del régimen del 78, pero con una diferencia importante respecto a las vividas hasta ahora. Si en las batallas anteriores —las de los sucesivos gobiernos de Jordi Pujol, la del tripartito (con el pacto Mas-Zapatero por el Estatuto) y la del intento fallido de Mas para lograr el pacto fiscal— el enfrentamiento era entre Cataluña y el Estado, esta vez el acuerdo ha provocado una guerra entre dos formaciones catalanas que hicieron juntas el 1-O y que sufrieron las consecuencias a través de la represión posterior: Esquerra Republicana y Junts per Catalunya. Un nuevo enfrentamiento a raíz de la relación divergente de las dos formaciones catalanas con el PSOE. A su vez, los socialistas españoles tienen su propio frente con el PP, lo que ha llevado a la Moncloa a subrayar que el acuerdo alcanzado con Esquerra es café para todos. Históricamente, en cada acuerdo por un modelo de financiamiento se han repetido consignas, que con el tiempo se han revelado como eslóganes engañosos, como “el mejor financiamiento de la historia”, “un financiamiento estratosférico”, el “pacto fiscal” y, ahora, “financiamiento singular”. A la hora de la verdad, ninguna de las propuestas aplicadas hasta ahora ha terminado siendo una solución real para mejorar la salud financiera de Cataluña, que sufre un déficit fiscal crónico que supera los 20,000 millones de euros anuales como mínimo.
Después de la reunión entre Oriol Junqueras y Pedro Sánchez en la Moncloa, el presidente de ERC ha sacado pecho este jueves por un nuevo sistema de financiamiento que ha asegurado que, esta vez sí, respetará el principio de ordinalidad, un mecanismo establecido por el Estatuto de 2006 que nunca se ha cumplido: «Cataluña es la tercera en aportar, también será la tercera en recibir», ha defendido. Y ha subrayado que esto se traducirá en 4,700 millones más para Cataluña, con un incremento del 12% de los recursos para la Generalitat. Estos detalles, a expensas de conocer el acuerdo que este viernes hará público la vicepresidenta española María Jesús Montero, no han gustado a Junts per Catalunya, que ya había advertido que no aceptaría ningún acuerdo que no fuera el concierto económico. Josep Rius, vicepresidente y portavoz de la formación de Carles Puigdemont, ha calificado el acuerdo de «error» porque no significa ningún cambio de modelo y «Madrid sigue teniendo la llave de la caja». Asimismo, desde Junts han querido subrayar que el financiamiento anunciado no tiene nada que ver con el «concierto económico» que defendieron dirigentes de Esquerra cuando anunciaron el acuerdo con el PSC para investir a Illa.
Acusaciones cruzadas entre Junts y ERC
De hecho, antes de la comparecencia de Rius, los de Junts ya habían publicado un vídeo en las redes sociales para evidenciar su rechazo al acuerdo y preguntar a ERC “¿dónde está el concierto económico?” El vídeo es una recopilación de declaraciones de dirigentes republicanos reivindicando el acuerdo de investidura de Illa, con un concierto económico para Cataluña, y asegura que las «rebajas» comenzaron hace días: como prueba, muestra declaraciones del presidente de la Generalitat y otros cargos socialistas negando el concierto. Junqueras, por su parte, ha instado a los de Puigdemont a apoyar el acuerdo y les ha avisado que “quien vote en contra del acuerdo, estará votando en contra de que las escuelas del país tengan más recursos”. «Cada partido político será responsable de lo que vote”, ha sentenciado.

El PP también dice la suya, pero contra el PSOE
En esta guerra, el PP también ha metido cucharada, pero para enfrentarse al PSOE. El líder de los populares, Alberto Núñez Feijóo, ha manifestado que la igualdad de los españoles no puede ser «moneda de cambio» y ha advertido que la Moncloa no es ninguna «casa de empeños» para apuntalar un gobierno que, según él, está «en ruinas». Desde la Moncloa han reaccionado al ataque remarcando que el acuerdo «no es un traje a medida ni un privilegio para Cataluña», sino un modelo «más justo y equilibrado» que mejora el financiamiento en todo el estado. «Un modelo que sea más justo y que dé más recursos a todas las comunidades para financiar más y mejor los servicios públicos», ha defendido Sánchez. De hecho, el mismo Junqueras, en la breve atención a los medios que ha hecho íntegramente en castellano, ha dicho que el acuerdo para Cataluña será «algo similar» para el conjunto de las comunidades.
La guerra por el relato: una jornada maratoniana de comparecencias
Esta guerra por el financiamiento no ha hecho más que comenzar. Este viernes hay un reguero de comparecencias para presentar y reaccionar al acuerdo. Y, lo más importante, para intentar hacerse con el relato. El pistoletazo de salida lo dará la vicepresidenta española María Jesús Montero, que ofrecerá una rueda de prensa a las 10.00 horas en la sede del Ministerio de Hacienda para presentar la propuesta del nuevo modelo de financiamiento autonómico. En paralelo a esta comparecencia, Salvador Illa ha convocado a Oriol Junqueras, a las 9 de la mañana, y a Jéssica Albiach, a las 9.45 h, con quienes se reunirá para hablar del acuerdo de financiamiento y, posteriormente, a las 12.30 h hará una declaración institucional sobre el acuerdo de financiamiento.
Antes de que comparezca el presidente de la Generalitat, sin embargo, el presidente de ERC hará una rueda de prensa a las 11.15 h, en la sede nacional del partido. Junts per Catalunya, por su parte, ha convocado a la misma hora que Illa hará su declaración: el vicepresidente y diputado de Junts, Antoni Castellà, ofrecerá una rueda de prensa en la sede nacional del partido. También está previsto que el consejero de la Presidencia, Albert Dalmau, y la consejera de Economía y Finanzas, Alícia Romero, y por parte de ERC, Lluís Salvadó, ofrezcan una sesión informativa a los medios de comunicación para explicar los detalles del acuerdo. Finalmente, el consejero de la Presidencia, Albert Dalmau, y la consejera de Economía y Finanzas, Alícia Romero, se reunirán con representantes de los grupos parlamentarios a partir de las 17 horas. Y poco después Illa recibirá a los agentes sociales.
Un modelo actual caducado: de ser «estratosférico» a condenar Cataluña
El modelo de financiamiento actual, que está caducado desde el 2014, es el supuesto «mejor financiamiento de la historia» que prometió en 2009 el entonces presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. El modelo que, según Miquel Iceta, debía ser “estratosférico” e “intergaláctico”, y que José Montilla, entonces presidente, decía que era “el mejor financiamiento de la historia del autogobierno recuperado”, ha condenado a Cataluña. La Cámara de Comercio estimó que a la Generalitat le correspondían entre 3,500 millones y 3,800 millones adicionales si se aplicaba el modelo de financiamiento esbozado en el Estatuto. Una cifra que ERC dio por buena, pero, a la hora de la verdad, en 2009, el primer año de aplicación del modelo, Cataluña solo recibió 1,986 millones adicionales. De hecho, según los últimos datos públicos, el país ocupa la décima posición en cuanto a recursos recibidos a pesar de ser la tercera comunidad que más dinero aporta a las arcas del Estado. Según los datos de liquidación del Ministerio de Hacienda, en 2022 cada catalán aportó 3,565 euros, pero terminó recibiendo 3,264. Es decir, 300 menos.

El fracaso de aquel sistema llevó a Artur Mas a presentarse a las elecciones al Parlamento del año 2010 con una propuesta de «pacto fiscal» en su programa electoral. Una propuesta que quería sacar a Cataluña del régimen común y acercarla al concierto económico vasco. Mas ganó aquellas elecciones y fue investido presidente. Y su propuesta contó con el aval de ERC e ICV en el Parlamento, y con el apoyo del PSC en la mayoría de los puntos. Pero la propuesta chocó con la negativa de Mariano Rajoy, que entonces era presidente del gobierno español con mayoría absoluta en el Congreso. Mas, animado por la gran manifestación independentista de la Diada del 2012, fue a la Moncloa el 20 de septiembre, pero se encontró con un portazo por parte del entonces líder del PP. «No ha ido bien”, admitió en Madrid antes de regresar a Cataluña, donde fue recibido en la plaza Sant Jaume por miles de personas con esteladas y gritos de “independencia”. Una situación que lo impulsó a la convocatoria de unas elecciones anticipadas y que sirvió para dar el pistoletazo de salida al Proceso. Ahora, el post-Proceso ha dado lugar a un acuerdo entre ERC y el PSOE para un nuevo financiamiento para Cataluña. Un pacto que enfrenta a los principales partidos independentistas: Junts per Catalunya y Esquerra Republicana.



