El gobierno español acumula una nueva derrota parlamentaria. El Congreso de los Diputados ha rechazado el decreto de alquileres y la ley para crear el Consorcio de Inversiones promovida por Esquerra Republicana de Catalunya. La propuesta de los republicanos, consensuada tanto con el Gobierno como con los ministerios de Transportes y Hacienda, ha caído con los votos negativos de Junts, el PNV, a los que se han sumado las derechas españolas. La portavoz de los independentistas en la cámara española, Míriam Nogueras, ha sido vehemente contra la iniciativa: «en lugar de pedir que paguen lo que se nos debe, se propone crear un organismo controlado por Madrid». «Catalunya no necesita más chiringuitos», ha rematado Nogueras.

Junts ha confirmado, de esta manera, la posición que había dejado entrever esta misma mañana el portavoz de la formación en el Parlament, Salvador Vergés, quien adelantó que el voto en Madrid sería «coherente» con la negativa de la formación en la cámara catalana. Según los de Nogueras, la propuesta del consorcio deja bajo el control de Madrid -«los que no pagan»- las decisiones sobre las infraestructuras del Principado. En este sentido, el organismo era, a ojos de los independentistas, una nueva instancia de la «subordinación de Catalunya a Madrid». La portavoz ha reprochado a los republicanos su disposición para «crear una empresa con quienes nos deben el dinero»; y ha recordado la ejecución ínfima de las inversiones del Estado en Catalunya, que se ha mantenido alrededor del 50% en los últimos años, mientras que en la Comunidad de Madrid ha superado el 180% en algunos períodos.

«Si nos tocan 100 euros, se pagan 100, y no hace falta un consorcio para saber que esta gente de aquí no nos paga», ha señalado Nogueras; agregando el déficit histórico en infraestructuras al memorial de incumplimientos del Estado con Catalunya. «Ni traspaso histórico de Rodalies, ni llave de la caja, ni financiación singular, ni IRPF… Nada de lo que han anunciado han cumplido», ha enumerado. Visto el historial, la portavoz independentista ha instado a Esquerra a «plantarse ante Madrid», y sumarse a un cuerpo a cuerpo con el PSOE que los ha hecho «ceder como nunca nadie había hecho antes».

ERC defiende el consorcio

Ante la negativa de Junts, que ha servido para evitar que el consorcio llegue a ser tomado en consideración por la cámara española, ERC ha insistido que la propuesta suponía «una solución estructural» al déficit inversor. «El consorcio es una herramienta de país, no un capricho», ha rematado la diputada republicana Inés Granollers. Granollers ha defendido la tesis que comparte el liderazgo de su partido con la consejera de Economía, Alícia Romero, que recoge que el consorcio serviría para garantizar la ejecución de inversiones gracias a una nueva «planificación, supervisión y dirección» del financiamiento, hasta ahora inexistente en manos del Estado español. «No es una propuesta identitaria», ha insistido. Frente a Junts, les ha acusado de «irresponsabilidad» respecto a las necesidades del territorio. «Ustedes prefieren que se hable mal de ustedes, que no mejorar la vida de los catalanes», ha espetado.

El decreto fallido de alquileres

A la derrota por el consorcio de inversiones se suma el agujero que ha dejado el decreto sobre el mercado de alquiler que aprobó el gobierno español hace un mes, y que ha caído este martes al no conseguir los apoyos para ser convalidado. La medida, cabe recordar, servía para prorrogar automáticamente los contratos de arrendamiento; y ha caído con los votos en contra de Junts, Vox y el PP y las abstenciones del Partido Nacionalista Vasco. El encargado de defender el decreto ha sido el ministro de Consumo, Pablo Bustinduy, quien ha asegurado que «marca la diferencia para muchas personas que podrían seguir en su casa». «No está escrito en ningún lugar que ser inquilino implique vivir al capricho de las decisiones de bancos y fondos financieros», ha exclamado.

La votación ha encendido una nueva guerra en el Congreso entre Junts y Esquerra Republicana. La diputada independentista Marta Madrenas ha acusado al ejecutivo de Pedro Sánchez de haber «ignorado las objeciones técnicas y de fondo» que habían hecho las suyas al decreto. «Es una operación de propaganda muy defectuosa jurídicamente», ha alertado Madrenas; que también ha reprochado la «alergia sistemática» de la Moncloa a los Propietarios. Frente a esto, el portavoz de los Republicanos, Gabriel Rufián, ha ejecutado una de las performances a las que ya ha acostumbrado al legislativo: ha sacado de la americana un billete de 50 euros y ha asegurado que es «la bandera de Junts, que comparten con el PP y Vox». Los independentistas, ha acusado Rufián, «no obedecen a su gente, sino a sus intereses particulares». Ante la caída, también ha pedido al ejecutivo que «vuelva a aprobar el decreto», hasta que la oposición «se canse o hasta que la gente les pase por encima».

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